D. ORIHUELA
«El mayor tesoro de Asturias», como definió ayer el músico Héctor Braga al queso de Cabrales, fue el bocado más degustado en la ovetense calle Gascona, el Bulevar de la Sidra, que acogió la primera «preba» de este queso organizada por los hosteleros de la zona.
Héctor Braga fue el pregonero y, zanfona en ristre, hizo su trabajo al estilo medieval, en verso y con música. Un pregonero juglar, langreano de nacimiento y cabraliego de adopción. Pregonó las virtudes de «un concejo con nombre de queso» y de las mujeres de la zona: «Vale más una morena de Cabrales que 25 rubinas de la marina de Llanes», ante la carcajada popular.
Tras un pregón rimado, musicado y tan breve como ingenioso, los miembros de la Agrupación del Corricorri de Arenas de Cabrales interpretaron el tradicional baile. A continuación dio comienzo la cata, por parte del jurado, de los nueve quesos que se presentaron al concurso, los mismos que pudieron degustar los 1.500 visitantes que se acercaron a Gascona. Cada una de las queserías instaló un puesto de venta y degustación de su producto. Entre los asistentes, el gaitero Xuacu Amieva, la diputada socialista Adriana Lastra, el teniente de alcalde de Cabrales, Jesús Ruiz, y el director general de Política Forestal, Joaquín Arce.
Una mañana dedicada al queso más internacional de los que se elaboran en Asturias.
En los puestos 500 kilos de queso de Cabrales y en la cata un claro ganador, José Bada Herrero, de la quesería Francisco Bada, que fue el más valorado por el jurado.