D. ORIHUELA
Un impacto entre dos coches se saldó la madrugada del sábado al domingo con una herida leve, una chica que responde a las iniciales J. C. S. El accidente tuvo lugar pasadas las doce y media de la noche en el cruce de las calles González Besada y Muñoz Degraín.
El cruce de las dos vías está regulado por semáforos, pero en ese momento tanto los de González Besada como los de Muñoz Degraín estaban en la fase de intermitencia, con los discos en ámbar. Esa situación pudo confundir a los conductores. Fuentes policiales confirmaron ayer este punto y aclararon que el que tiene preferencia en estos casos es el vehículo que circula por la derecha, es decir, en este caso el de González Besada, ya que ambos vehículos circulaban en dirección a la plaza de Castilla.
Los dos vehículos implicados, los dos de la marca Volkswagen, un Golf y un Passat, sufrieron importantes daños. En el Passat se podía apreciar cómo se habían activado los «airbags» laterales del conductor. El Golf sufrió daños en la parte delantera derecha.
Al lugar del accidente se trasladaron dos dotaciones de la Policía Local y una ambulancia. Al final, el siniestro, pese a la espectacularidad, se saldó con una única herida que viajaba en el Passat. Numerosos curiosos se acercaron a la zona, ya que a esas horas de la noche los bares de la calle Fermín Canella suelen estar bastante concurridos y el impacto sobresaltó a los clientes. Los agentes de la Policía Local, además de atender a las personas implicadas en el accidente, tuvieron que regular el tráfico en la zona para evitar otras colisiones, debido a la situación de los semáforos, que continuaban en ámbar.