David ORIHUELA
Los 90.000 euros que el Gobierno central destina en los Presupuestos Generales del Estado en 2010 para el Prerrománico asturiano es justo el dinero necesario para mantener limpio durante todo el año el terreno que separa Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo y el espacio entre este último monumento y la antigua entrada al Centro Asturiano. Son cálculos de la concejala de Zonas Verdes del Ayuntamiento de Oviedo, Paloma Gázquez, que se basa en los 20.000 euros anuales que el Consistorio ovetense invierte en mantener las zonas verdes del entorno de los monumentos prerrománicos del Naranco.
El Ayuntamiento de Oviedo limpia los 6.300 metros cuadrados de zona ajardinada que rodean Santa María del Naranco y los 2.300 metros de jardín de San Miguel de Lillo. Gázquez afirma que el Ayuntamiento cumple y no así el Principado, que, según la edil, «ha permitido que la maleza tome el mirador de San Miguel de Lillo, el único lugar desde el que se podían ver los dos monumentos».
A este deterioro que denuncia Paloma Gázquez se suma el de San Julián de los Prados, otro monumento prerrománico de la capital del Principado. La maleza continúa cubriendo los tejados del templo, donde están creciendo árboles, palmeras y pinos desde hace meses.
La concejala ovetense señaló que la anterior consejera de Cultura del Principado, Encarna García, se había comprometido a reparar los daños de Santullano. La responsable política del Gobierno regional fue sustituida y, según Gázquez. «no se ha hecho nada».
La concejala ovetense exige al Principado mayor respeto y cuidado a los templos prerrománicos de la ciudad, uno de los puntos turísticos más importantes de Asturias.
A la denuncia de Paloma Gázquez se suma la respuesta que el Gobierno central le dio al diputado de IU, Gaspar Llamazares, que preguntó sobre el plan director del Prerrománico. Según el Ejecutivo, con el plan director «da por concluidas» sus obligaciones.