L. S. NAVEROS
En el Pleno de ayer se debatió casi de todo -desde la crisis económica hasta el papel de sindicatos y empresarios, desde la Revolución del 34 hasta las líneas de autobús a Villamiana- pero siempre con el mismo denominador común: la hostilidad cerrada entre el equipo de gobierno, del PP, y el principal partido de la oposición, el PSOE.
Aunque los socialistas votaron a favor de los principales asuntos del orden del día -las dos modificaciones del Plan General que permitirán instalar dotaciones privadas en los bajos de los equipamientos públicos y abrir comercios en las plantas bajas de los edificios de Buenavista y Llamaquique- no hubo ni un momento de respiro entre los dos grupos mayoritarios.
El alcalde, Gabino de Lorenzo, que presidió el Pleno hasta casi el final de la sesión, se mostró especialmente guerrero. Comenzó ironizando sobre las dotes de orador del concejal socialista Alfredo Carreño y continuó acusando a la portavoz socialista, Paloma Sainz, de haber trabajado en el Principado «repartiendo fondos y subvenciones de forma oscurantista». En un momento del debate, cuando se hablaba sobre el núcleo zoológico de San Esteban, Carreño prometió que si se busca una solución, «nos tendrán con ustedes». Intervino De Lorenzo: «Nunca los tuvimos con nosotros y nunca les tendremos. Les he llamado 18 años, hasta que la ronquera me ha hecho pensar que es inútil intentar llegar a un entendimiento, ya no digo a la cordialidad».
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