Ángel FIDALGO
La Zoreda se ha convertido en un bosque de oportunidades para 30 jóvenes que participan en una escuela-taller del Ayuntamiento de Oviedo para acondicionar varias zonas de la mancha forestal. La Zoreda se extiende por 200.000 metros cuadrados, en La Manjoya, a unos diez minutos del centro de Oviedo. Cuenta con una enorme riqueza forestal en la que se mezclan especies tan autóctonas como el roble o el castaño con otras foráneas.
Este paraje frondoso es el enclave privilegiado en el que se está desarrollando la escuela-taller, un proyecto que combina formación y empleo, dirigido a treinta jóvenes del municipio menores de 25 años. El proyecto durará dos años.
El bosque de la Zoreda es otro de los grandes pulmones que tiene la capital del Principado que se puede recorrer, en parte, por una senda. El estado de aislamiento que tuvo el bosque hasta hace muy poco tiempo facilitó el asentamiento de especies foráneas, y también la proliferación de una interesante fauna.
La concejal de Empleo, Isabel Pérez-Espinosa, destaca que «el objeto de esta actuación es el acondicionamiento de diversas zonas del bosque, permitiendo la conservación forestal, garantizando la protección de sus valores ecológicos y poniendo en servicio su uso público, de modo que permita su conocimiento y disfrute, y conseguir también que el espacio se convierta en un elemento participativo que sirva para el desarrollo de iniciativas de educación ambiental».
Pero también está el factor humano. «Esta experiencia es muy positiva porque damos formación a muchachos que abandonaron el sistema educativo, y esta posibilidad que les ofrecemos de poder adquirir una formación les permitirá acceder después al mercado laboral en el futuro», explicó Pérez-Espinosa. Además se les da clase para que se puedan graduar en la ESO.