Á. F.
Una de las riquezas del bosque de La Zoreda es su patrimonio industrial, que fue heredado de la antigua fábrica de explosivos de La Manjoya.
Destacan los búnkers en los que se preparaban los explosivos, que se están rehabilitando, sobre todo los que están alineados, y también otros más pequeños que están repartidos por el bosque. También tienen una destacada importancia patrimonial las grandes balsas de agua que hay en lo alto del monte, que fueron construidas para atajar cualquier posible incendio, según explicó el director de la escuela-taller de La Zoreda, José Luis López. Para evitar que caigan en ellas personas o animales están convenientemente protegidas.
En este proyecto hay tres módulos formativos: forestal, carpintería y albañilería, de los que los alumnos salen con una capacitación suficiente para acceder al mercado de trabajo. Además tienen una beca de formación los seis primeros meses, y el año y medio restante un contrato de trabajo del Ayuntamiento. El cuarenta por ciento son inmigrantes.