MANUEL NOVO MACIÑEIRAS
Líder vecinal de Tudela Veguín
Á. FIDALGO
Manuel Novo ha defendido con ahínco, desde los años setenta, los intereses de los vecinos de la zona de Tudela Veguín y Olloniego. Una enfermedad degenerativa, que lo ha postrado en una silla de ruedas, le obliga a dejar su actividad. Ayer se inauguró el polideportivo de Olloniego, que lleva su nombre.
-Fue un entusiasta deportista y ahora un polideportivo lleva su nombre.
-Estoy orgulloso y agradecido. Antes de estar en una silla de ruedas mis deportes eran el montañismo y el karate, y en mis tiempos jóvenes también jugué al fútbol, pero nunca fui un deportista de élite. Siempre digo que han sido muy generosos con mi persona, especialmente el alcalde de Oviedo, al que quiero mucho y que es una gran persona.
-¿Qué importancia tiene este polideportivo para los jóvenes de la zona?
-Muy grande. Además, el Tudelano Club de Fútbol tiene una serie de equipos de niños y jóvenes que están en todas las categorías, y cuando llovía o hacía frío no tenían un lugar para poder entrenar. Lo mismo ocurría con otros deportes. Por eso estas instalaciones nos llenan de plena satisfacción. Son un lujazo.
-Ahora toca mantener en el tiempo las actividades.
-Lo que no va a ser difícil, porque a partir de ahora todas las tardes las instalaciones van a estar ocupadas, y las mañanas también van a empezar a estarlo. Nos llena de satisfacción, porque hay una implicación de todos los vecinos con este equipamiento tan importante y tan caro, ya que está en torno al millón de euros.
-Un polideportivo singular porque sus instalaciones están adecuadas para discapacitados.
-Tiene todas las instalaciones adaptadas para los discapacitados, desde los accesos a los aseos, pasando por los vestuarios, la cancha y las gradas. Todo esto es un motivo de orgullo y de satisfacción plena.
-Pocos polideportivos tendrán estos equipamientos.
-Seguro, aunque a partir de ahora tal vez comiencen a ponerlos. Para nosotros es un motivo de orgullo más. Pero es que también hay muy pocos polideportivos en Asturias que tengan la altura suficiente para poder jugar partidos de voleibol.
-¿Su último acto público?
-Sí. Y por eso dije para terminar mis palabras de agradecimiento que Dios les bendiga a todos. Ha sido un placer haberos conocido. La enfermedad me obliga y me exige tanto que solamente puedo estar con ella. Pero qué se va a hacer. Habrá que apechugar con lo que haya. Ahora sólo espero que alguien tome mi testigo para continuar el trabajo iniciado.