Marta PÉREZ
El ruido viola los derechos humanos. Con este planteamiento, tres asociaciones de vecinos del casco viejo de la ciudad -«Pérez de Ayala», del Fontán; Afectados por la Movida, y Oviedo Antiguo- denunciarán al Ayuntamiento de Oviedo ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que tiene su sede en Estrasburgo (Francia). Aseguran que el Ayuntamiento es «cómplice hasta la complacencia» con el gremio de hostelería y locales «que no merecen más que la calificación de antros». Los vecinos confían en que Estrasburgo condene al Ayuntamiento, igual que ya lo hizo con el Estado español, por ser complaciente con el ruido.
Una de las cosas que han colmado la paciencia de los vecinos es la pretensión del Ayuntamiento de modificar la ordenanza municipal de ruidos para que los locales puedan volver a acoger actuaciones musicales en directo. Los vecinos sostienen que el Ayuntamiento «es conocedor de la permeabilidad absoluta que, al sonido, tienen las paredes de los locales», por lo que consideran que, con esta actitud, el Ayuntamiento «está condenando a muerte a muchas personas, algunas con agonías penosa y dramáticamente prolongadas».
Representantes de las tres asociaciones de vecinos -Miguel Clemente, de Afectados por la Movida; Ana Álvarez Balbín, de la «Pérez de Ayala»; y Juan García, de Oviedo Antiguo- leyeron ayer un comunicado en el que también criticaron que «por razones inexplicables, pero que aplaudimos», el Ayuntamiento sí ha intervenido contra las molestias ocasionadas por locales en otros barrios como el Cristo, San Lázaro y Pumarín.
Además, los vecinos anunciaron que van a promover, con carácter inmediato, acciones para que el casco antiguo sea declarado zona de protección acústica especial, así como zona saturada de establecimientos de hostelería.
«Lucharemos contra la actual posición de la Alcaldía de violentar todas las normas y leyes actualmente en vigor, para favorecer lo contrario, acudiendo a las altas instancias de la Comunidad Autónoma, el Estado y, en último término, a los tribunales de justicia asturianos». Los vecinos criticaron su experiencia con los tribunales asturianos y aseguran que «tenemos serias dudas de si los magistrados que los dirigen y los fiscales que los refuerzan han estudiado leyes en libros distintos de sus colegas de otros lugares de España».