Pablo GALLEGO
La «prima donna assoluta» regresa a la ciudad. La soprano Edita Gruberova, reina del bel canto romántico y leyenda viva de la ópera, se reencontrará mañana con sus seguidores asturianos en el recital que abre el ciclo de conciertos del Auditorio, patrocinados por LA NUEVA ESPAÑA.
A lo largo de su dilatada carrera los elogios a la voz de la «número uno» entre las sopranos coloratura han sido una constante. Diva del repertorio belcantista, la Gruberova recuperará mañana, a las 20 horas, ante sus fieles, arias de las óperas que la han convertido, por méritos propios, en referente lírico de varias generaciones de cantantes y amantes de la ópera.
Nacida en Bratislava, capital de Eslovaquia, el «fenómeno Edita» comenzó con su interpretación de Zerbinetta en «Ariadne auf Naxos» bajo la dirección de Karl Böhm. Desde entonces ha sido aclamada con entusiasmo en los escenarios de todo el mundo por sus interpretaciones de Zerbinetta, Konstanze («Die Entführung aus dem Serail»), Doña Ana («Don Giovanni»), Rosina («Il barbiere di Siviglia»), Gilda («Rigoletto»), Violetta («La Traviata») y «Lucia di Lammermoor», que ha cantado en la Scala de Milán, la Royal Opera House de Londres, el Metropolitan de Nueva York o las óperas de Múnich, Berlín, Madrid, Barcelona, Zúrich, Florencia y París.
Sobre el escenario del Auditorio, mañana la acompañarán los músicos de la orquesta «Oviedo Filarmonía» (OFIL), dirigida por su titular, Friedrich Haider. El binomio Gruberova-Haider ya obtuvo un clamoroso éxito no sólo en su anterior presencia en el Auditorio, en febrero de 2007, sino en los conciertos que los llevaron a Japón en abril del mismo año.
«Oviedo Filarmonía» vive estos días unas jornadas de trabajo intenso. A su titularidad en el foso del Campoamor en las funciones de la ópera «Tosca» ha tenido que añadir los ensayos previos a este concierto, que se repetirá el próximo mes de diciembre en el teatro de los Campos Elíseos de París.
Para su cita con sus fans asturianos -y con los venidos desde otras partes de la geografía española sólo para verla-. Edita Gruberova ha elegido un repertorio que condensa lo mejor de su extensa carrera, según la crítica, siempre en lo más alto de la lírica.
La obertura de «Der Schauspieldirektor», de Mozart, abrirá la primera parte del recital. Tras ella, Gruberova interpretará el aria de Konstanze de «El rapto en el Serrallo», también de Mozart. El intermezzo de «I quattro rusteghi» y la obertura de «Il segreto di Susanna», ambas de Wolf-Ferrari, darán paso a la «escena de la locura» de «Lucia di Lammermoor», que cerrará la primera mitad del concierto.
La segunda comenzará con la obertura de «Norma», de Bellini, antes de ««Oh, s'io potessi», «Coll' sorriso» y «Oh, sole, ti vela» de «Il pirata», de Bellini. «Roberto Devereux», protagonizará la última parte del recital de Gruberova y la OFIL, con la obertura de este título de Donizetti y el aria que cierra la ópera, «E Sara», «Vivi ingrato» y «Quel sangue». En esta intervención Gruberova estará acompañada por la soprano Sandra López, el tenor José Ferrero y el barítono Michael Chioldi, que el próximo viernes 16 darán vida a Floria Tosca, Mario Cavaradossi y Scarpia en el segundo reparto de «Tosca».
La expectación que ha despertado este concierto de Gruberova ha hecho que las pocas entradas libres para el recital se coticen al alza estos días. Con su voz la «prima donna assoluta», «fenómeno de la coloratura y reina del bel canto», demostrara cómo, tras años de carrera, su magisterio vocal sigue vigente en el repertorio romántico que la encumbró, ante crítica y público, como «la más grande soprano coloratura» del último siglo.