L. S. NAVEROS
El «tijeretazo» a los ingresos municipales del año que viene no vendrá sólo de la caída de la construcción. La reducción de los ingresos del Estado por la crisis económica afectará también severamente a las arcas municipales de todos los ayuntamientos. En el caso de Oviedo, se percibirán unos 8,5 millones de euros menos de las transferencias del Estado respecto al dinero recibido este año.
Pero como a perro flaco todo son pulgas, el recorte no se queda ahí: además, el Ayuntamiento, como el resto de los municipios españoles, deberá devolver a las arcas estatales parte del dinero transferido en 2008 en concepto de cantidades a cuenta por unos ingresos tributarios que, finalmente, no se consiguieron. A Oviedo le corresponderá devolver 3,9 millones de euros, según ha informado oficialmente el Ministerio de Economía y Hacienda al Ayuntamiento. Esta devolución deberá hacerse efectiva a partir de enero de 2011 y podrá pagarse en cuatro plazos.
El recorte de los ingresos por transferencias estatales será, ya con las cifras en la mano, de un 17 por ciento. Si este año el Ayuntamiento ingresó 50,4 millones de euros de su participación en los distintos tributos estatales -impuesto sobre la renta de las personas físicas, impuesto sobre el valor añadido, impuesto sobre la cerveza, impuesto sobre productos intermedios, impuestos sobre alcohol y bebidas derivadas, impuesto sobre hidrocarburos, impuesto sobre labores de tabaco y fondo complementario de financiación-, para el año que viene se estima que percibirá 41,8 millones de euros. Las cuantías de todos estos impuestos, salvo el de hidrocarburos, se rebajan para el año que viene.
El recorte llega en un año especialmente difícil para el Ayuntamiento de Oviedo, que tendrá previsiblemente que afrontar otro pago de la expropiación de «Villa Magdalena» si prospera la petición de la anterior propietaria, que ha solicitado la ejecución provisional de la sentencia que reconoce su derecho a que se vuelva a tasar el palacete, con precios de 2007. En este caso, el Ayuntamiento tendrá que hacer una nueva valoración, y pagar la diferencia entre ésta y el dinero ya abonado, más de 15 millones de euros.
Los técnicos municipales esperan además una caída de todos los impuestos y tasas vinculados a la construcción y a la actividad económica, como el impuesto de plusvalías, el impuesto de construcciones o las tasas por licencias urbanísticas.
Con estos datos en la mano, y la tarea de elaborar el presupuesto municipal de 2010, el equipo de gobierno ha presentado una propuesta de ordenanzas fiscales que incrementa en un 3 por ciento la mayor parte de los impuestos y las tasas del Ayuntamiento. Algunas tasas, como la de la grúa, subirán muy por encima de ese porcentaje, hasta un 7,1 por ciento, lo mismo que la tasa de recogida de basura, que se encarecerá en un 10 por ciento para las familias que no reciclen sus residuos. Con esta subida, el Ayuntamiento espera ingresar unos 4 millones de euros más.