David ORIHUELA
Las campanas de la iglesia de La Corredoria han acabado en la Policía Local. Varios agentes han medido los decibelios que emiten las campanas de la parroquia de San Juan Bautista tras la denuncia de una vecina de la zona, molesta con el sonido del tañido, que se repite cada cuarto de hora. El concejal de la Zona Rural y alcalde de barrio de La Corredoria, Alfonso Pereira, así como fuentes policiales confirmaron la existencia de la denuncia. El párroco, Alfonso Abel Vázquez, negó ayer, por el contrario, que exista problema alguno, pese a que varios feligreses vieron a los agentes de la Policía hablar con el sacerdote.
Alfonso Pereira explicó que «el cura está en disposición de solucionar el problema», y si los decibelios sobrepasan el límite permitido se bajará el volumen de las campanas.
Los tañidos de las campanas de la iglesia de La Corredoria suenan cada cuarto de hora: a las horas, a las medias y en los cuartos. Algo que ha acabado con la paciencia de una vecina del barrio. Además, se da la circunstancia de que el anterior párroco, Jesús Álvarez, fallecido a principios de año, no utilizaba en demasía las campanas del templo.
«Son unas campanas al uso, nada extraño, con música», señaló Pereira. El concejal añadió que tanto los feligreses como las asociaciones de vecinos han mostrado todo su apoyo a la parroquia.
«En caso de que las campanas sean una molestia manifiesta y clara para alguien se tomarán medidas, pero eso lo determinarán las mediciones de la Policía Local», subrayó el concejal de la Zona Rural.
Pereira quitó importancia a la polémica suscitada en La Corredoria, ya que, en su opinión, una sola denuncia de una vecina no quiere decir nada, ya que las campanas llevan varios meses sonando y desde entonces no ha habido más quejas vecinales.