M. P.
Los concejales del Grupo municipal Socialista Carmen Caballero y Alfredo Carreño creen que las últimas declaraciones de Iván de Santiago sobre la polémica parcela B-16 en el polígono de Olloniego «no sólo ponen de manifiesto su nerviosismo creciente, sino que nos han dejado atónitos por indecorosas». De Santiago admitió ser abogado desde hace más de diez años de una de las empresas que participaron en la compraventa. Para el PSOE, «resulta escandaloso», porque «al principio, hace meses, negó cualquier relación. Luego, a la vista de las pruebas documentales, no tuvo más remedio que reconocerla como algo pasado y ahora admite que aún ejerce como abogado para un grupo de empresarios envueltos en operaciones irregulares con este Ayuntamiento».
Los ediles socialistas matizan que, «aun así, quizá lo más indecente del caso sea la explicación sobre la venta, en diciembre de 2008, a uno de estos empresarios, de una sociedad creada en 2005 propiedad de De Santiago. La operación, acompañada de una fuerte y llamativa ampliación de capital de 250.000 euros, ha sido calificada como normal por De Santiago, quien, por lo visto, se dedica a crear empresas instrumentales para mayor gloria fiscal de su clientela, a la que también se cuida de tratar bien en sus responsabilidades como concejal».
Por su parte, De Santiago respondió ayer que «nuevamente el PSOE ovetense pretende conducir a la opinión pública por la senda de la confusión, mezclando asuntos, diciendo medias verdades y mentiras plenas, a ver si consiguen que parezca que hay algo, o que hay algo que esconder, donde lo único que hay es un proceder absolutamente acorde a derecho». El concejal explicó que «no hallarán una sola resolución de Iván de Santiago como concejal de Patrimonio en el expediente de razón, motivo por el cual no puede existir reproche alguno. Cuando encuentren un solo acto político que pueda favorecer a cualquier empresa, habrán de mostrarlo».