David ORIHUELA
La polémica por el sonido de las campanas de la iglesia de San Juan Bautista de La Corredoria se acrecentó ayer después de que LA NUEVA ESPAÑA se hiciese eco de la denuncia de una vecina ante la Policía Local. Numerosos vecinos mostraron ayer su malestar por los tañidos que anuncian las horas, las medias y los cuartos, entre las nueve de la mañana y las diez de la noche, y criticaron duramente al párroco, Alfonso Abel Vázquez, por haber asegurado que desconocía la denuncia a la Policía y las quejas de los vecinos.
«Cuando le dije al cura que las campanas molestaban y que estaba indignado todo el barrio, me contestó que entonces habría que quitar también el ruido de los coches», explicó ayer Yolanda Granda, una vecina de la zona que tacha al párroco de prepotente. «Mi hija no puede estudiar en casa por las dichosas campanas, y yo no pago una hipoteca de 15 años para que cada quince minutos me molesten en mi casa», añadió.
En la página web de LA NUEVA ESPAÑA se recibieron también varias críticas y una defensa del párroco. Además, varios vecinos enviaron sus comentarios por correo electrónico al periódico. Todos ellos señalan la indignación que hay en el barrio respecto a la actitud del párroco y le acusan abiertamente de «mentir» al decir que desconoce las quejas vecinales.
En los blogs de internet relacionados con La Corredoria la cuestión de las campanas y las molestias que provocan a los vecinos vienen de hace semanas, pero ayer se intensificaron y todos ellos criticaban la actitud del párroco.
Varios vecinos hacían referencia a las entradas que el párroco había escrito en su blog criticando a los que protestaban por el sonido de las campanas. En la bitácora del párroco no había ayer ninguna referencia a las polémicas campanas.
Desde que Alfonso Abel Vázquez llegó a La Corredoria tras el fallecimiento del anterior párroco decidió hacer sonar las campanas del templo, una costumbre que antes no había en el barrio.
Las campanas
Cuando Alfonso Abel Vázquez ocupó el cargo de párroco de La Corredoria, hace tan sólo unos meses, decidió tocar las campanas a las horas y a las medias, posteriormente lo amplió a los cuartos. El anterior párroco no utilizaba las campanas para marcar las horas.
La denuncia
Una vecina, molesta por el ruido que en su opinión ocasionan las campanas, interpuso una denuncia ante la Policía Local, que pidió al párroco que recondujese la situación.
El cura
El párroco niega que exista ningún problema por el sonido de las campanas.
Los vecinos
Aseguran que hay numerosas quejas por el ruido y que en muchas ocasiones se lo han manifestado al párroco, que, sostienen, ha contestado con desaires.
Las críticas
Se han canalizado principalmente a través de los blogs de internet relacionados con el barrio de La Corredoria, excepto en el del propio párroco.