L. S. NAVEROS
San Lázaro quiere que los ancianos de La Malatería se queden. Cinco asociaciones del barrio se reunieron ayer para valorar la propuesta de la Consejería de Bienestar Social, que plantea el traslado de los residentes al nuevo centro polivalente de recursos de La Tenderina, para reformar el edificio y hacer un centro de interpretación, un centro de día y uno de atención a discapacitados.
La propuesta del Principado, que en principio respeta los usos sociales que exigían los vecinos, no ha convencido a los representantes vecinales. «No lo vemos claro, nos parece que la propuesta es confusa, y no entendemos que si hay una lista de espera enorme para entrar en una residencia de la tercera edad se ocupen las plazas nuevas creadas en La Tenderina trasladando allí a los ancianos de San Lázaro», señaló ayer Araceli González, de la Asociación de Vecinos de San Lázaro-Otero.
La reunión vecinal se celebró ayer por la mañana en el centro social, con representantes de la Asociación Cultural y Recreativa Lazarina, APACI, la asociación folclórica «Trasgu», la Asociación de Pensionistas San Lázaro del Camino y la Asociación de Vecinos San Lázaro-Otero. «Queremos que nos aclaren la propuesta, que nos lo den por escrito, porque parece poco clara, una cortina de humo. No vemos claro lo que al final va a pasar con los asilados. No queremos renunciar a ellos. Como no vemos las cosas claras, nuestra postura, por ahora, es de rechazo», afirmó Cuqui Olarzábal, de la asociación vecinal.
La Consejería de Bienestar Social tiene prevista una reorganización de sus recursos en Oviedo, que pretende desarrollar en los próximos dos años, y que conllevará una inversión de unos 14 millones de euros. Según anunciaron responsables de la Consejería a finales del pasado mes de septiembre, se va a trasladar el Materno Infantil del Parque de Invierno a un nuevo edificio que se pretende construir en el Naranco, junto al actual asilo de ancianos. Este nuevo centro tendrá dos edificios separados, uno para niños de hasta 3 años, y otro de primera acogida.
En el inmueble que quede libre en el Parque de Invierno está previsto instalar oficinas administrativas de los Establecimientos Residenciales de Asturias (ERA), y construir en una parcela adyacente un centro polivalente de recursos, al que se trasladará a los residentes de La Malatería de San Lázaro, donde se creará un centro de interpretación asistencial, con fondos del Archivo Histórico, además de un centro de día y un centro para discapacitados.
La Consejería de Bienestar Social defiende que esta propuesta responde al compromiso adquirido en su día con los vecinos de mantener el uso asistencial del edificio.
Los residentes de San Lázaro llevan años exigiendo que no se cambie el uso de La Malatería, «que lleva siglos prestando atención social». Desde el siglo XII está documentada la presencia en esa ubicación de una «malatería» o leprosería. El edificio actual data de 1929, cuando se construyó como Casa de Caridad, para acoger a enfermos y ancianos desamparados.
A iniciativa de los vecinos y del grupo municipal de Asamblea de Ciudadanos por la Izquierda, el edificio fue declarado por el Pleno del Ayuntamiento «patrimonio cultural» de la ciudad, para impulsar su protección.