Chus NEIRA
La azarosa vida del premio «Tigre Juan», el galardón literario más importante de Oviedo, uno de los veteranos de Asturias y referente en el panorama nacional, ha llegado a su fin después de treinta años. Lo que no pudieron malograr los diversos cambios de titularidad del galardón -de los inicios privados y patrocinio diverso a la actual tutela municipal- ni las habituales modifica- ciones de las bases lo ha logrado ahora la crisis económica. Así lo explicaba ayer el Ayuntamiento de Oviedo al confirmar que no habrá convocatoria del premio «Tigre Juan» ni este año ni el próximo en cumplimiento de la «política de austeridad» municipal.
El concejal de Cultura José Suárez Arias-Cachero detalló que el certamen literario entra en un paréntesis salvo que algún patrocinador privado decida rescatarlo. «En un escenario de crisis económica como el que tenemos», explicó, «el dinero público tiene otras prioridades. Vamos a concentrarnos en la apuesta estratégica por la música y en otras actividades con mayor repercusión. Tenemos que ajustar el presupuesto a la realidad de los acontecimientos, en ese ámbito de ajuste hay que cortar por algún sitio, establecer prioridades y creo que los concursos literarios pueden esperar».
El paréntesis en el que entra ahora el premio «Tigre Juan» tras treina ediciones ininterrumpidas afecta también a los galardones «Uviéu», que con una vida mucho más corta, de tres ediciones, había duplicado su cuantía, destinada a premiar textos poéticos, narrativos y dramáticos en asturiano.
El «Tigre Juan» había regresado en su última edición, el año pasado, al modelo por el que se rigió entre los años 1990 y 2004, cuando se premiaba la mejor primera obra narrativa de un autor publicada esa temporada en el mercado español o latinoamericano. En este formato, inspirado en los célebres premios «Goncourt» de novela o «Hemingway» de cuentos, el premio «Tigre Juan» era único en España y concedía 54.000 euros a la obra premiada (40.000 para el autor y 14.000 para que la editorial lo invirtiera en una campaña promocional del libro).
El premio «Tigre Juan», como relata Lola F. Lucio en su libro «De Tigres, Tribunas y Círculos» (Nobel, 2003), nació entre 1977 y 1978, impulsado por Juan Benito Argüelles y Pipe Grossi y con el patrocinio de Belarmino Álvarez Otero, dueño del pub ovetense Tigre Juan, en la calle Mon, donde se gestó la idea y que bautizó el galardón, emparentándolo, así, con la obra de Pérez de Ayala. En su nómina de premiados figuran nombres luego consolidados como Belén Gopegui o Martín Casariego y editoriales como Lengua de Trapo, Anagrama, Alfaguara o Tusquets.