David ORIHUELA
Un incendio con tres focos en el Naranco mantuvo ayer en jaque a los Bomberos de Oviedo durante 12 horas. Las llamas comenzaron a las once y media de la noche del lunes y quedaron apagadas a las once y cuarto de la mañana de ayer.
Las llamas se localizaron en las zonas de Arneo y Constante, con dos focos unidos entre sí, y en la margen derecha de la carretera del Naranco, después de pasar la parrilla Buenos Aires, en la parte alta del monte. Todos los bomberos que estaban de guardia durante la noche, un total de siete personas, participaron en las labores de extinción, y utilizaron tres vehículos. A las ocho de la mañana se produjo el relevo y continuaron el trabajo otros cuatro bomberos.
La lluvia que comenzó alrededor de las diez de la mañana de ayer, y que se intensificó a media mañana, facilitó sustancialmente la labor de los bomberos.
Los mayores problemas los encontraron los efectivos contraincendios a la hora de acceder a los tres focos. Para ello, según explicó Jorge Carlos García, cabo de los bomberos ovetenses, aseguró que tuvieron que utilizar las sendas que crean los jabalíes.
Las zonas que se quemaron, tres hectáreas, están plantadas de eucaliptos, pero los árboles no se vieron afectados en exceso por las llamas. La mayor parte de lo quemado es matorral y zarzas que se extienden por la zona. Los bomberos explicaron que estos espacios no se han limpiado durante años, por lo que la masa forestal es importante y el fuego se extendió fácilmente.