D. ORIHUELA
M. G. U., el joven acusado de matar en febrero a su tía y apuñalar a su abuela en la vivienda de las dos mujeres en la calle Félix Aramburu de Oviedo, declaró ayer en el Juzgado de menores. En un principio, y según habían confirmado fuentes judiciales, estaba previsto que el joven, que tenía 17 años cuando sucedieron los hechos y que ahora es mayor de edad, declarase hoy, pero al final compareció ayer, en la segunda sesión del juicio contra él.
Durante una maratoniana jornada, que se prolongó desde primera hora de la mañana hasta las siete de la tarde, el juez también tomó declaración al padre del chico y cuñado de la fallecida y a los vecinos que acudieron a la vista como testigos.
De lo que se habló en la sala no ha trascendido nada. La única indicación respecto a la declaración del presunto homicida es que «todo ha salido según lo previsto». Tanto la letrada de la defensa, Ana García Boto, como el de la acusación particular, que ejerce la abuela, José Joaquín García, rechazan hacer cualquier tipo de declaración sobre el proceso. Ana García Boto argumenta que se trata de un menor y ha pedido a instancias judiciales que ni siquiera se haga pública la sentencia cuando se dicte.
Hoy, última jornada de la vista, está previsto que declaren los equipos científicos que participaron en la investigación y que se dicten las conclusiones del caso.
Los hechos se remontan al pasado 10 de febrero, cuando a las 11.30 de la mañana M. G. U., entonces de 17 años, apuñaló a su tía, Isabel Uría, de 49 años de edad y hermana de la madre del agresor, fallecida dos años antes. Durante la agresión apareció la abuela, María Uría Fernández, que también fue agredida. En ese momento la fallecida logró salir a la escalera y pedir ayuda. Los vecinos declararon ayer.
Fue el propio joven el que llamó a la Policía alertando: «He matado a mis abuelos». Cuando los agentes llegaron a la casa, M. G. U. aseguró que no se acordaba de nada de lo que había sucedido.