PEPE MONTESERÍN
Imposible transcribir las casi cuatro horas de conversación (también una canción en francés, «Le martinet») que concedió don Manuel Fraga a este modesto enviado; lo esencial se publicó estos días. No pocas cuestiones fueron respondidas con tópicos y evasivas, otras vedadas, directamente. Hablando de veda, a él que es aficionado a la pesca, le pedí que me diera el nombre de algún buen coto asturiano; le hablé de Cornellana y el Narcea, de Niserias y el Cares, pero no picó. Y le pregunté si, puesto que era senador, tampoco creía en el Cielo; me miró extrañado y aclaré: «La mayoría de los senadores no cree en una vida mejor». Entonces, me aseguró que para él ese despacho había sido su salvación, pero, aún así, quería ir al Cielo. De momento, rezaba por venir a Oviedo, este viernes, a los «Príncipe» del Campoamor. ¡Démosle butaca de paraíso!