Á. F.
Las terrazas hosteleras del Fontán han provocado un enfrentamiento entre los vecinos de la zona y el presidente de Hostelería de Asturias, José Almeida, quien en declaraciones a LA NUEVA ESPAÑA acusó a los responsables de las asociaciones de vecinos del Oviedo Antiguo de «poner en tela de juicio la profesionalidad de los hosteleros» y también de ser «malos dirigentes» por dudar del sistema judicial asturiano al recurrir el ruido de los bares a los tribunales de Estrasburgo. A juicio de las asociaciones de vecinos, las terrazas «invaden» los soportales que son de uso público, y denuncian que los ruidos continúan después de la que debería de ser la hora de cierre de estos establecimientos.
Ana Isabel Álvarez, presidenta de la Asociación de Vecinos del Fontán, explicó ayer que «estamos haciendo un trabajo altruista en defensa de los vecinos a los que representamos; Almeida lleva poco tiempo como presidente de los hosteleros para hacer una crítica tan contundente sobre esta cuestión, porque dudo que le diera tiempo para estudiar todos los expedientes que están abiertos».
Ana Isabel Álvarez defendió el Fontán como un lugar de «convivencia», en el que tanto las floristas, como los artesanos y los puestos de ventas forman parte del entorno, «contra los que no tenemos nada en contra, pese a lo que puedan decir algunos».
Uno de los vecinos, Jesús Veiga, añadió un punto de vista nuevo. «Los soportales del Fontán están para que los puedan utilizar todos los ovetenses no sólo los días de lluvia, sino también cuando lo deseen, y ahora se les está privando de este derecho por las terrazas».