M. PÉREZ
Las declaraciones por el crimen de Vallobín proseguirán el próximo 10 de noviembre en el Juzgado de instrucción número 4. La juez instructora del caso, María Luisa Llaneza, ha llamado a declarar en calidad de testigos a vecinos del número 19 de la calle Mariscal Solís, donde la noche de San Juan fue asesinada y posteriormente descuartizada la joven María Luisa Blanco, de 36 años.
En la prisión de Villabona permanecen internos, acusados de un delito de asesinato, el hermano de la víctima, Pablo Luis B. -inicialmente confesó ser el autor del crimen, aunque modificó su autoinculpación en una declaración posterior-, y dos de los ocupantes de la vivienda, Cristian M. P., de 21 años, amigo de Pablo Luis, y Jesús V. B., de 19, amigo de la infancia de Cristian, que se trasladó a vivir al piso de Vallobín en compañía de su pareja, Larissa L., quien, por su condición de menor, permanece interna en el centro de menores de Sograndio. El bebé de Larissa y Jesús vivía con la pareja en el piso de Vallobín y estaba en casa la noche del asesinato de María Luisa Blanco. Todos han sido llamados a declarar por la juez desde septiembre, excepto Larissa L., porque, al tratarse de una menor, su proceso sigue otra vía.
La madre de María Luisa, Rosario B., está en libertad con cargos, acusada de encubrir el crimen. Los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Oviedo se han hecho cargo de ella. Rosario B. también fue llamada a declarar, esta vez en calidad de testigo. Su testimonio resultó estremecedor: acusó a los habitantes de la vivienda de obligar a sus hijos a mantener relaciones sexuales y a ella a presenciar la escena.