M. PÉREZ
La Fiscalía de menores mantiene la petición de ocho años de internamiento en régimen cerrado y otros tres años de libertad vigilada para M. G. U., el joven acusado de matar a su tía, María Isabel Uría Uría, de 49 años, y de apuñalar a su abuela, María Uría Fernández, de 84, el pasado mes de febrero en un piso de la calle Félix Aramburu. La vista oral celebrada desde el lunes finalizó ayer con la presentación de los informes de las partes, la Fiscalía de menores, la acusación particular, que ejerce la abuela, y la defensa.
La Fiscalía de menores califica los hechos como un delito de asesinato en la persona de María Isabel Uría, y una tentativa de homicidio sobre su abuela con desistimiento voluntario. La Fiscalía también entiende que concurren, como circunstancias atenuantes de la responsabilidad criminal, la confesión y reparación del daño. M. G. U. efectuó una llamada a la Policía para confesar los hechos y, además, el pasado mes de junio, coincidiendo con su mayoría de edad, consignó en la cuenta de la fiscalía 92.500 euros en concepto de responsabilidad civil, que serán utilizados para pagar las indemnizaciones que se deriven del juicio.
Los hechos se remontan al pasado 10 de febrero. El joven M. G. U. realizó una llamada a la Policía después de apuñalar de muerte a su tía, Isabel Uría, de 49 años de edad, y de herir a su abuela, María Uría Fernández, de 84. Cuando la Policía llegó a la vivienda del número 5 de la calle Félix Aramburu se encontró con la mujer muerta en el descansillo de la escalera, en medio de un charco de sangre. El chaval dijo a la Policía que no se acordaba de nada. La vivienda donde se desencadenó el trágico suceso era el hogar de la abuela materna del joven. M. G. U. vivía con su padre -su madre falleció- y visitaba con frecuencia el domicilio de su abuela.
Según la calificación de la fiscalía, el joven discutió con la fallecida después de que ésta le hiciese un reproche. Entonces, el joven salió corriendo hacia el salón, en busca de una navaja de unos cinco centímetros que tenía en su mochila, y regresó a la habitación donde su tía estaba trabajando. El adolescente, siempre según la versión de la Fiscalía, se dirigió a la mujer y la apuñaló en la zona de las costillas. También le seccionó parcialmente la yugular. En mitad de la agresión apareció la abuela del menor, circunstancia que hizo que el joven se olvidara por un momento de su tía, que aprovechó para abandonar el piso, escapar escaleras abajo y pedir ayuda, pero falleció en el intento.
M. G. U. declaró el martes en la Fiscalía de menores, al igual que su padre. El primer día de la vista oral, el lunes, lo hizo su abuela, María Uría, que ejerce la acusación particular, representada por José Joaquín García. La letrada de la defensa, Ana García Boto, ha pedido a instancias judiciales que cuando se dicte la sentencia no se haga pública.
Los hechos
El 10 de febrero, a las 11.30 horas, M. G. U., entonces de 17 años, apuñaló a su tía María Isabel Uría Uría, de 49 años, y hermana de la madre del agresor, fallecida dos años antes. La agresión tuvo lugar en el domicilio de la abuela del menor, María Uría, que apareció en medio de la discusión, y también fue agredida. En ese momento, la fallecida logró salir a la escalera del edificio para pedir ayuda. Después de llamar a varios timbres, falleció en un descansillo.
La vista oral
La vista oral comenzó el pasado lunes con la declaración de la abuela del joven M. G. U., María Uría Fernández, que ejerce la acusación particular, representada por José Joaquín García. Al día siguiente, el martes, declararon M. G. U., su padre, y vecinos del inmueble en calidad de testigos. Ayer, último día de la vista oral, declararon los equipos científicos que participaron en la investigación. Además, las partes (Fiscalía, acusación particular y defensa) presentaron sus informes correspondientes.
Conclusiones
No ha habido sorpresas. La Fiscalía de menores ha elevado a definitivas sus conclusiones provisionales. Así, solicita para el menor una medida de ocho años de internamiento en régimen cerrado y de tres años de libertad vigilada posterior. La Fiscalía califica los hechos como un delito de asesinato en la persona de María Isabel Uría y una tentativa de homicidio con desistimiento voluntario y, en consecuencia, un delito de lesiones.