Marta PÉREZ
Los vecinos de la calle La Cruz de San Claudio están hartos de que el correo postal no les llegue. Los carteros que sustituyen al habitual -que se conoce al dedillo la geografía de San Claudio- se confunden con la numeración idéntica (32 y 34) de dos calles próximas y con nombre muy similar: calle La Cruz y calle Carretera General de La Cruz. Las deficiencias en la recepción del correo han acarreado a los vecinos embargos de nóminas, pagos de impuestos con recargo, e incluso la retirada del subsidio de desempleo. Los vecinos piden al Ayuntamiento algo tan sencillo como que se coloquen unas placas identificativas que diferencien las calles.
María Rodríguez es una de las vecinas afectadas. No pagar una multa de tráfico de 45 euros cuya notificación nunca le fue comunicada por vía postal le acarreó un embargo en su cuenta corriente. «Al final, todo se solucionó, pude demostrar que no había recibido la notificación, pero te tienes que mover y molestar para arreglarlo», explica.
Algo similar le sucedió a Beatriz Hernando. «Estoy en paro y me retiraron la prestación durante un mes por no asistir a un curso. Se supone que me habían avisado por correo del comienzo del curso, pero nunca recibí la carta», cuenta. La joven también consiguió solucionar el entuerto, a costa de unos cuantos desplazamientos a la oficina de Correos y de empleo. Iván Arboleya está en las mismas. «Tenemos que pagar con recargo los recibos de la contribución y la "viñeta", porque no los recibimos en el período voluntario», explica. «El notificador de la oficina de cobros del Ayuntamiento nunca nos encuentra», comentan los vecinos, hartos de que sus cartas sean devueltas por «dirección incorrecta».