M. P. / Ch. N.
La Comisión plenaria de Economía acordó ayer la aprobación inicial de la nueva ordenanza de convivencia ciudadana, un proyecto de la concejalía de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento. Ninguna de las enmiendas propuestas por los partidos de la oposición, PSOE y ASCIZ, fueron tenidas en cuenta por el equipo de gobierno.
La concejala de Seguridad Ciudadana, Conchita García, lamenta que «un tema tan importante no haya podido ser consensuado» y que la ordenanza «haya sido tan criticada y rebatida, además con tan poca objetividad».
Por su parte, la concejala del Grupo municipal Socialista, Margarita Vega, critica la falta de debate a la hora de rechazar las dieciocho enmiendas a la ordenanza presentadas por su grupo: «Nos rechazaron dieciocho enmiendas sin más. No ha habido debate; pasaron a otro punto», afirma.
El concejal de Asamblea de Ciudadanos por la Izquierda (ASCIZ), Roberto Sánchez Ramos, considera que la ordenanza «es anticonstitucional» y, además, «una contradicción». También explica que no entiende que «en Oviedo hayan bajado los niveles de delincuencia y se redacte esta ordenanza que tiene por objeto criminalizar a los jóvenes, a los pobres y a los inmigrantes». Sánchez Ramos también afirma que «quienes promueven esta ordenanza son malos cristianos», porque «¿cómo es posible que prohíban extender la mano para recoger un euro?».
La aprobación inicial de la ordenanza se publicará en el «Boletín Oficial del Principado de Asturias» para iniciar un período de 30 días para las alegaciones.