M. P.
La concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento de Oviedo recopiló ayer los primeros datos sobre el edificio, que se incorporarán en el informe que se está redactando. Según explicó el concejal de Urbanismo, Alberto Mortera, el edificio es de 1959 y en el Ayuntamiento no constan denuncias previas por su estado. «Creemos que la cornisa cedió por su propio peso y que no influyó ningún factor externo», explicó Mortera a este periódico. «El forjado debía de estar debilitado», añadió. En el suceso intervinieron varias dotaciones de Bomberos, Policía Nacional y Policía Local, que tuvo que regular el tráfico.