Marta PÉREZ
La acumulación de aguas procedentes de la lluvia en la azotea desgastó la cornisa que el martes se desplomó en un edificio de la Tenderina. Son las conclusiones del informe redactado por los arquitectos municipales tras el derrumbe del alero del número 34 de la calle la Tenderina que dejó sobre la acera entre 2 y 3 toneladas de escombros. A pesar de que se trata de una calle muy transitada, la caída sólo dejó dos heridos leves y una tercera persona con un ataque de ansiedad. El concejal de Urbanismo en el Ayuntamiento, Alberto Mortera, hizo ayer un llamamiento a la calma a los vecinos del barrio: «No hay ningún problema de estabilidad en el edificio, ni los va a haber. Los pisos colindantes no han resultado afectados», aseguró.
Los arquitectos municipales han comprobado la cubierta y la fachada del edificio, de 1959, sin detectar «daños aparentes». Aún así, obligan a la propiedad del inmueble a «proceder a la reparación de esta zona de la cubierta, con tela asfáltica, para evitar posibles filtraciones de agua, para lo que deberá presentarse por parte de la propiedad una propuesta de intervención».
El informe de los arquitectos municipales, al que ha tenido acceso este periódico, también explica que el alero desprendido «no formaba parte de la estructura del edificio ni estaba en continuidad con el forjado de la cubierta, lo que ha producido el desplome completo y limpio sin afectar a la estructura del edificio».
Alberto Mortera sostiene que el desplome del alero del edificio «era imposible de prever» y que ni siquiera se podría haber detectado con una inspección ocular. «Este tipo de colapsos son bruscos, se producen de repente, no aparecen grietas», aseguró. El concejal de Urbanismo y Licencias también explicó que en lo que va de año «en toda la ciudad no se han registrado problemas en ningún edificio». También dijo que «Oviedo es una ciudad bien construida, no tenemos un subsuelo difícil», añadió Alberto Mortera. No obstante, el concejal también realizó un llamamiento a los vecinos en el sentido de que si observan alguna anomalía en sus edificios -ruidos o grietas- se pongan en contacto con el Ayuntamiento para que el equipo de Bomberos realice una inspección, que sería inmediata.
El concejal de ASCIZ, Roberto Sánchez Ramos, propuso ayer que el Parque Vetusta se amplíe en 7.000 metros cuadrados y se construya un acceso directo al colegio y al polideportivo de Fozaneldi. Ramos, que ayer se reunió con vecinos de la zona, señaló que ahora hay que transitar por un camino que desemboca en la calle Mayorazu cuyas condiciones «no son las más indicadas». En el gráfico, la propuesta de ASCIZ.