David ORIHUELA
«En todo caso, yo tengo la ilusión y la esperanza de venir definitivamente a Oviedo, cuando Dios me señale la hora. Y el consuelo de que no hace mucho, y dadas las tragedias que han llenado las tumbas que tenía en el cementerio de El Salvador, he comprado una nueva sepultura. Igual que los jóvenes buscan una vivienda con afán, yo he encontrado una "morienda", que, según me han asegurado al vendérmela, tiene magníficas vistas al monte del Aramo. Menos mal». Así concluía Sabino Fernández Campo, fallecido el lunes, la conferencia «Mis recuerdos ovetenses», pronunciada en octubre de 2006, la primera de las dos que ofreció en el ciclo que organiza la SOF. Fue en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA, al que volvería en 2008 para hablar de «El papel moderador del Rey», dentro del mismo ciclo. El mismo escenario en el que ayer se le rindió homenaje.
«Un patriota español, un patriota asturiano, un demócrata y un paisano, con todo lo que representa entre nosotros esa palabra». Fueron las palabras con las que el concejal de Cultura, José Suárez Arias-Cachero, pidió un minuto de silencio por el conde de Latores. Ayer se presentó el libro en el que se recogen los textos del VI Ciclo de conferencias de la Sociedad Ovetense de Festejos (SOF). A la misma hora la Familia Real al completo rendía homenaje privado al general ovetense en el palacio del Pardo.
El libro incluye la última conferencia que Sabino Fernández Campo dictó en el ciclo de la SOF, «El poder moderador del Rey», una lección de derecho constitucional, a juicio de los expertos, según se lo hicieron saber algunos de ellos a la coordinadora de las conferencias, Carmen Ruiz-Tilve, cronista oficial de Oviedo.
«Cuando en 2006 concluyó su ponencia sobre sus recuerdos ovetenses, don Sabino me dijo: lo he pasado muy bien, quiero volver. Aunque mi idea es que no se repitan conferenciantes, si don Sabino quiere volver, volverá». Lo explicó Ruiz-Tilve. Así que Fernández Campo regresó el año pasado para hablar de «El papel moderador del Rey».
Ayer se presentaba el libro que recoge esa ponencia y el acto se convirtió en un sentido homenaje al ex jefe de la Casa del Rey. «Hoy Sabino hubiese estado aquí porque siempre se quedaba unos días en Oviedo tras la entrega de los premios "Príncipe", pero no está y por eso el libro y el acto están dedicados a su memoria», apuntó Tilve. Estaba en la memoria de todos. La cronista recuperó las líneas que encabezan esta página y que en su día cerraron la intervención del general.
El público que llenó la sala permaneció en pie y en silencio durante un minuto como muestra de respeto. En el volumen que ayer se repartió gratuitamente se incluyen además de la de Fernández Campo las conferencias de Yayoi Kawamura, profesora de la Universidad de Oviedo; del periodista y escritor Pepe Colubi, y Javier Cuervo, redactor jefe de LA NUEVA ESPAÑA.
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en las páginas 28 y 29