«El pasado martes fue un día de sobresaltos para este barrio de la Tenderina. El estruendo provocado por la caída de una cornisa y los sonidos de las sirenas de los Bomberos presagiaban una tragedia tremenda, que, gracias a Dios, no provocó víctimas; pero pocas horas más tarde ese estruendo exterior se volvió una bomba emocional, cuando por el móvil, con dos palabras, "murió Chano", se nos comunicó una noticia que nos dejó derrumbados y abatidos». Estas palabras pertenecen a la homilía del párroco de la Tenderina, Alberto Reigada, durante el funeral, ayer, del presidente de la Asociación de Vecinos «San Francisco Javier», Luciano Rodríguez, que falleció a los 59 años de forma repentina. Muy conocido y apreciado en el barrio, Rodríguez impulsó hace dos años la creación del colectivo vecinal, que ya cuenta con ochocientos socios.