Los vecinos del barrio de la Tenderina se vieron sorprendidos a las tres de la tarde de ayer con la aparición de dos grandes perros mastines en el entorno de la iglesia de San Francisco Javier, al final de la avenida de Torrelavega.
Se trataba de un macho que tenía una herida en una pata y de una hembra en avanzado estado de gestación. Ambos superaban los 60 kilos de peso.
Al lugar acudieron Policía Local y Bomberos, y al final los dos animales fueron recogidos por operarios de la perrera municipal.