L. S. NAVEROS
Los vecinos de La Monxina están viviendo con temor las obras de construcción de los nuevos accesos al Hospital Universitario Central de Asturias. Los residentes aseguran que con la excavación de la caja de la carretera, en la zona trasera del barrio, han aflorado a la superficie grandes cantidades de agua subterránea, «que no está siendo encauzada, sino bombeada y retirada con cubas, y que pese a todo, vuelve a salir», según señala el presidente de la asociación de vecinos del barrio, Juan José Bolado.
Los vecinos temen que se repita «un nuevo Ventanielles», en relación a la ruina que afectó a gran parte del barrio ovetense, tras una excavación en las inmediaciones.
El presidente de la asociación vecinal se entrevistó ayer con el coordinador de IU y diputado regional, Jesús Iglesias, al que transmitió la alarma de los residentes. Tras la reunión, la asociación de vecinos envió un escrito a la consejería de Infraestructuras, en el que pide que se adopten las medidas oportunas para «garantizar la seguridad». En el escrito, los vecinos aseguran que el agua y las actuaciones para su extracción «están dando lugar a que se socaven amplias zonas adyacentes» a la excavación. «Se observan ya considerables cuevas en los laterales de las zonas excavadas», aseguran los vecinos, que destacan que el agua mana en la excavación del falso túnel que linda con la parte trasera de la calle Quin el Pescador, en La Monxina.
«Hay que tener en cuenta que empezó a llover ayer, no sabemos lo que pueda pasar cuando llegue el invierno, y estamos preocupados», asegura Bolado, que anuncia que «si no se adopta alguna medida, como la de encauzar a la red de saneamiento esas aguas subterráneas, llevaremos el problema a la Junta General del Principado. Y en último extremo, iremos a los tribunales».
Los vecinos también denuncian las molestias que les está ocasionando el ruido de las obras, ya que «se trabaja de día y de noche, y sólo se interrumpe los fines de semana». Según el escrito de la asociación vecinal, «el ruido en el interior de las viviendas es insoportable, y hace imposible cualquier actividad de estudio, trabajo, atención a enfermos o cuidado de niños durante el día, y por la noche es imposible conciliar el sueño». La asociación añade que son conscientes de la importancia de la obras, pero piden que se respete su derecho al descanso.
También reclaman que se cambie n la ruta que hacen los camiones, que ahora atraviesan el barrio, «causando daños en el firme de la calzada».