Ch. N.
El inmenso cajón metálico de la Corredoria ha empezado a cubrirse de negro y se prepara para adoptar su aspecto definitivo durante las próximas semanas, en las que los encargados de la obra confían en poder instalar cubierta y lucernarios. Es el Corredoria Arena, un polideportivo de usos múltiples del arquitecto Salvador Pérez Arroyo que en pocos días lucirá ya rematado en su aspecto exterior, con su juego de contrastes entre el negro de todo el cerramiento y los conductos de colores vivos del techo que darán luz al recinto.
Según los técnicos municipales, la previsión del consorcio de empresas que se encarga de las obras, Procoin y Electricidad Llano, es de dos meses escasos para entregar el edificio. La obra ya está muy avanzada y, según lo previsto, podrá finalizar el 31 de diciembre, sin tener que echar mano de ninguna prórroga. El polideportivo, según las mismas fuentes, podría entrar en funcionamiento a principios de 2010.
Este mismo fin de semana se ha empezado a instalar el cerramiento exterior de color oscuro que cubrirá todo el edificio, que hasta ahora sólo mostraba su cerramiento interno de chapa metálica.
A esta última capa hay que sumarle también la instalación de la cubierta, prevista también para esta semana si el tiempo lo permite, y el acople de los vistosos lucernarios de colores muy chillones, que ya se han realizado en fábrica, y que han variado las múltiples formas del proyecto inicial por un aspecto cúbico más sencillo. En el interior del recinto están acabadas las gradas y la distribución básica de vestuarios y servicios, de forma que en cuanto se termine la cubierta se comenzará a poner la pista de madera. Aparte de los lucernarios, al sólido bloque oscuro darán luz natural algunas partes del cerramiento en las que, en vez de chapa, se emplearán paneles translúcidos de apariencia opaca en su cara externa.
Entre los remates destacan las placas absorbentes de polvo de aluminio en el techo para mejorar la acústica del recinto.