L. S. NAVEROS
La crisis económica ha dejado temblando el presupuesto municipal de este año. La caída de la actividad del «ladrillo» está suponiendo una reducción de más de un tercio de los ingresos previstos por tasas e impuestos ligadas al sector de la construcción.
Según datos de recaudación municipal, los ingresos han caído en un 33 por ciento y no se espera que en los últimos dos meses la cosa vaya a mejorar. El mayor «batacazo» se registra en los ingresos por licencias urbanísticas, que caen un 64 por ciento respecto a las previsiones de recaudación. Resisten, sin embargo, los ingresos por el impuesto de plusvalías, con una reducción estimada de un 7 por ciento respecto a lo que estaba previsto recaudar.
En total, por las tasas e impuestos ligados al sector de la construcción el Ayuntamiento tenía previsto ingresar 27,6 millones de euros. La recaudación, según fuentes municipales, alcanza los 18,5 millones de euros, por los ingresos obtenidos del cobro del impuesto de plusvalías, las licencias urbanísticas, las licencias de apertura y el impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras (ICIO).
Por el impuesto de plusvalías, el Ayuntamiento tenía una previsión de ingresos para este año de 12 millones de euros. La recaudación se redujo en un 7 por ciento, ya que se ingresaron algo más de 11 millones de euros.
Respecto a las licencias de apertura de establecimientos, se estimaba que en 2009 la recaudación rondaría el millón de euros. El descenso en los primeros nueves meses del año fue de alrededor del 30 por ciento, en torno a los 700.000 euros.
Las licencias urbanísticas son las que más se han resentido de la crisis económica, que afecta con especial virulencia al sector de la construcción. En los primeros diez meses del año sólo se ha ingresado un 36 por ciento de lo previsto: se esperaba cobrar por estas licencias 3,3 millones de euros, y la recaudación supera en poco el millón de euros.
En cuanto al impuesto de construcciones, instalaciones y obras, estaban presupuestados unos ingresos de 11,3 millones de euros, y la rebaja ronda el 50 por ciento, con una recaudación de 5,5 millones de euros.
La rebaja de los ingresos ha sido uno de los motivos que ha llevado al equipo de gobierno municipal a subir los impuestos para el año que viene, intentando compensar al menos en parte las dificultades de financiación, «para poder mantener el nivel de calidad de los servicios públicos», según fuentes municipales.
Esta subida se sitúa para la mayor parte de las tasas en impuestos en torno a un 3 por ciento, aunque hay casos, como la grúa o la basura, que se incrementarán muy por encima de ese porcentaje. La grúa subirá un 7 por ciento, y la basura, un 10 por ciento para las viviendas que no reciclen sus residuos.
La oposición achaca la subida de impuestos a la «mala gestión» del equipo de gobierno, ya que aseguran que se necesitan más ingresos «para pagar pufos como el de "Villa Magdalena"».
La crisis económica también afectará a los ingresos que recibirá el Ayuntamiento del Estado, que se rebajarán en 8,5 millones.