El joven que mató a su tía e hirió a su abuela en un piso de la calle Félix Aramburu de Oviedo fue puesto en libertad esta mañana, por imperativo legal, tras agotarse el plazo máximo previsto para el internamiento cautelar, informó este martes la Fiscalía. Ésta consideró "ineludible" su puesta en libertad al no haber sentencia firme e impedir la normativa de menores la ampliación de los plazos previstos
A pesar de la sentencia dictada por el Juzgado de Menores, que impuso al joven las medidas de ocho años de internamiento en régimen cerrado y tres más de libertad vigilada, reclamadas por la Fiscalía, el acusado permanecía en el centro de Sograndio de forma provisional, ya que la abogada de la defensa anunció el recurso del fallo ante la Audiencia Provincial de Asturias y aún está dentro del plazo legal para su interposición.
El Ministerio Público entiende que, al no ser firme la sentencia del 3 de noviembre de 2009, y tras el anuncio expreso de la defensa de recurrirla, es "ineludible" la puesta en libertad del joven, "en estricta aplicación de la normativa en materia de responsabilidad penal de los menores", que impide la ampliación de los plazos previstos.
Durante la mañana de este martes se celebró una comparecencia en el Juzgado de Menores en la que la Fiscalía de Menores, ante esta situación, solicitó al Juez que imponga al joven las medidas cautelares de libertad vigilada y prohibición de aproximarse a su abuela a menos de 1.000 metros de distancia, mientras se resuelve el recurso presentado ante la Audiencia Provincial de Asturias.
JUZGADO POR MATAR A SU TÍA Y HERIR A SU ABUELA
El joven fue juzgado los pasados 19, 20 y 21 de octubre en Oviedo por matar a su tía, de 49 años, y apuñalar a su abuela, de 84, el 10 de febrero en el sexto piso del número 5 de la calle Félix Aramburu, de la capital del Principado. El magistrado le consideró responsable de un delito de asesinato y de otro de homicidio en grado de tentativa. En la actualidad y pese a ser ya mayor de edad, permanecía internado de forma cautelar en el centro de menores de Sograndio.
El crimen, según la sentencia, se produjo sobre las once y media de la mañana del 10 de febrero. El adolescente, que vivía con su padre desde el fallecimiento de su madre, estaba en compañía de su tía en el despacho de la casa de su abuela materna, a las que solía ir a visitar con frecuencia.
En un momento determinado, se inició una discusión, después de que la fallecida le hiciera un reproche. Entonces, el menor salió corriendo hacia el salón en busca de una navaja de unos cinco centímetros que tenía en su mochila y regresó al despacho, donde permanecía su tía trabajando.
El adolescente, siempre según la versión de la Fiscalía, se dirigió a la mujer y le asestó múltiples navajazos en la zona de las costillas, causándole "un dolor innecesario". También le seccionó parcialmente la yugular. El fiscal afirma que el joven atacó a la hermana de su madre con la intención de atentar contra su vida.
En mitad de la agresión apareció la abuela materna del menor, lo que provocó que éste dejara momentáneamente a su tía, que aprovechó para escapar escaleras abajo y llamar al timbre de uno de los vecinos para intentar pedir ayuda antes de caer al suelo.
EP