L. S. NAVEROS
El núcleo zoológico El Bosque, de San Esteban de las Cruces, es desde ayer legal. Una resolución del Ayuntamiento ha dado la razón a su propietario, Gonzalo Rubio, y le otorga licencia de actividad por entender que el complejo sí cumple la normativa urbanística, ya que no se trata de un establecimiento ganadero.
La resolución del Ayuntamiento pone fin a una compleja tramitación que se inició en 2006 y que ha tenido episodios tanto en el Ayuntamiento como en los Juzgados de lo Penal -donde hay un procedimiento abierto por presunta prevaricación contra el concejal de Urbanismo, Alberto Mortera- y en la Procuradoría General del Principado, donde una vecina de la instalación, Pilar González Páramo, presentó una queja.
El pasado 19 de septiembre, en base a informes técnicos de la sección municipal de Licencias, el Ayuntamiento aprobó una orden de clausura del núcleo zoológico. Su propietario, Gonzalo Rubio, presentó un recurso de reposición, en el que defendía que no se había tenido en cuenta un escrito de alegaciones presentado con anterioridad, que la actividad no requería informe favorable de la CUOTA y que no se le podía aplicar la obligación de mantener una distancia mínima de 45 metros de las viviendas colindantes, porque esa distancia sólo está prevista en el plan general para usos ganaderos.
En un extenso informe, el jefe de servicio de Urbanismo, Ricardo Caballero, da la razón al propietario del zoo. Por un lado, Caballero analiza si, tal como pedía el propietario, la licencia se había otorgado por silencio administrativo. El alto funcionario municipal concluye que, en efecto, en la larga tramitación se había producido una mora de más de dos meses, documentada, por lo que acepta la existencia de silencio administrativo positivo para otorgar la licencia.
El informe analiza después si el zoo cumple la normativa urbanística, ya que no cabe otorgar una licencia por silencio administrativo en contra del ordenamiento jurídico. El alto funcionario considera que el núcleo zoológico sí cumple la normativa municipal, ya que no se puede exigir una parcela mínima de 5.000 metros al zoo porque no prevé ninguna nueva construcción, y no requiere una distancia de 45 metros al colindante porque no es una ganadería.