M. PÉREZ
El próximo marzo se cumplirán nueve meses del internamiento cautelar de Larissa L. R., que permanece interna en el centro de menores de Sograndio acusada de participar en el asesinato de la joven de Vallobín María Luisa Blanco Blanco, de 36 años. Si no se produce una instrucción que dicte lo contrario, la joven, como M. G. U., también será puesta en libertad.
LA NUEVA ESPAÑA se puso ayer en contacto con la abogada que representa a Larissa L. R., Ana Belén Rodríguez del Campo, quien rechazó que se trace un paralelismo entre la situación de los dos menores. «Los casos se parecen en el sentido de que en los dos existe una víctima. Pero mientras no finalice la instrucción no se puede afirmar nada», explicó. A nivel profesional, Rodríguez del Campo especificó que «la ley está para cumplirla» y que «si no existen motivos que dicten lo contrario a los nueve meses podría terminar el internamiento cautelar de la menor que represento», dijo. También comentó que «la legislación de menores es mucho más restrictiva en la medida en que la responsabilidad penal de un menor también es distinta». Por su condición de menor, el proceso de Larissa L. R. sigue una vía diferente a la del resto de los imputados: la pareja de Larissa L. R., Jesús V. B., su amigo Cristian M. P., y el hermano de la víctima, Pablo Luis B. B.