Noreña, F. T.
La comunidad educativa del Instituto de Noreña acogió con sorpresa la liberación de M. G. U. El centro, en el que el joven cursaba los estudios de Bachiller en el momento de cometer el crimen de la calle Félix Aramburu, era asimismo el lugar de trabajo de su padre, quien está de baja desde la fecha del suceso. La difícil situación vinculada al crimen de la tía del joven se unió a una dolencia previa para determinar este prolongado período de baja del padre de M. G. U. «Es una persona muy querida por sus compañeros y muy apreciada dentro de la comunidad escolar». repetían los compañeros del profesor, que desde febrero apenas ha tenido contacto con el centro.
Por su parte, M. G. U. causó baja en el IES de Noreña a final de curso. Pese a estar interno por el crimen, el joven continuó matriculado en el centro hasta junio. No obstante, en la práctica el entonces menor dejó de formar parte de la comunidad educativa al ser internado, ya que según fuentes cercanas al centro noreñense el joven continuó con su formación a distancia.
Así las cosas, profesores y alumnos del IES acogieron la noticia de la puesta en libertad del joven con normalidad y una cierta indiferencia, y apenas debatieron la noticia más allá de las referencias a su progenitor, con una amplia trayectoria en el centro.