S. C.
Un especialista en robar en los portales los bolsos de mujeres de edad muy avanzada y aspecto frágil. Es el perfil delictivo de un hombre al que busca la Policía Nacional en Oviedo por cometer este tipo de robos, los dos últimos esta semana. Los agentes sospechan de un delincuente detenido hace unos meses que se dedicada a asaltos similares.
Las características de sus víctimas le permiten cometer los delitos con escasa resistencia y con una ventaja: la edad avanzada de las mujeres y el miedo y el nerviosismo de sufrir un atraco provocan que, en muchos casos, las víctimas tengan dificultades para identificar a su agresor cuando es detenido.
La secuencia del atraco repite siempre las mismas pautas. El robo se produce en el interior del portal o en el ascensor de la vivienda. Tras elegir a una señora cargada con bolsas en la calle o en un supermercado, la sigue hasta el portal, ofreciéndole su ayuda para que no lleve peso, con la excusa de que él también va a subir a algún piso del edificio. Aunque muchas de las víctimas rechazan su «ayuda», el ladrón insiste hasta que logra vencer las reticencias de la mujer, que acaban por dejarle pasar al portal. Una vez dentro, y alejado de miradas indiscretas, le roba el bolsa a la mujer. Si la víctima lo tiene en el interior de la bolsa lo coge al descuido, pero si no lo tiene visible o bien la mujer se da cuenta de sus intenciones no duda en utilizar la violencia para sustraerlo. Cuando el ladrón fue detenido hace meses reconoció haber ayudado a las ancianas, pero siempre niega que las haya robado y, sobre todo, el uso de violencia.
Precisamente, la Policía Nacional ha puesto en marcha el llamado «programa policía-mayor» destinado a evitar los robos a las personas de más de 65 años tanto en su domicilio como en la vía pública, los bancos y establecimientos comerciales o los viajes. La Policía quiere de esta manera fomentar, mediante charlas y folletos divulgativos, las medidas de prevención que son necesario adoptar, así como la divulgación de las prestaciones y recursos que las administraciones ponen a servicio de las personas mayores, un colectivo que la Policía considera especialmente vulnerable ante cierto tipo de delitos, como los robos, las estafas, el maltrato o el abandono