M. PÉREZ
Los vecinos de la calle Matemático Pedrayes aseguran que no pueden más. Están «hartos» de denunciar por distintas vías la situación que aseguran vivir durante los fines de semana por las molestias que causan los clientes de una discoteca situada en la misma calle, que en la actualidad lleva el nombre de Kandela. Aseguran que además de los ruidos y suciedad en los portales que dejan los clientes, el local «incumple el horario de cierre». Piden que el Ayuntamiento de Oviedo «tome medidas» y creen que la Policía «está haciendo la vista gorda».
«Los disturbios, desórdenes, ruidos y peleas que venimos soportando los fines de semana y el lunes por la mañana se han vuelto insoportables», asegura un vecino de la calle que prefiere mantener el anonimato por temor a represalias. El mismo vecino cree que la situación se ha agravado desde el cierre en Otero de la discoteca Mangobiche y de locales conflictivos en Álvarez Lorenzana. «Todos sus clientes han venido a parar a Matemático Pedrayes», asegura.
La colección de denuncias presentadas por los vecinos desde 2006 es amplia. En este período, el local ha estado cerrado, y ha cambiado de nombre y de propietario. El último cambio de titularidad se produjo el pasado mes de junio, según informaron fuentes municipales a este periódico. Además de los escritos remitidos al Ayuntamiento y a la Policía Local, los vecinos formularon denuncias ante la Policía Nacional, una de ellas, de las primeras, en 2006, porque alguien arrojó una botella de cerveza contra el cristal de una ventana. También consta una denuncia a la Policía Nacional por un vehículo rayado y llamadas anónimas que el denunciante asegura que recibe desde que comenzó a quejarse de la situación de la discoteca.
El concejal de Licencias en el Ayuntamiento de Oviedo, Alberto Mortera, asegura que le han llegado personalmente quejas de vecinos de Matemático Pedrayes. También explica que en el expediente del local sólo figura una denuncia por una reyerta en la calle en junio de 2008. «Este año no ha habido denuncias. El local ha pasado los controles de ruido», añade el concejal de Licencias. Ahora bien, el edil explica que si se detectan incidencias o molestias, «actuaremos de la misma manera que en Otero o en Álvarez Lorenzana».
El local es uno de los pocos en Oviedo que tiene licencia de discoteca y puede abrir por semana hasta las cinco de la mañana y los viernes, sábados y víspera de festivos hasta las siete de la mañana.