P. GALLEGO
La Facultad de Pedagogía está en pie de guerra. La razón, la normativa que obliga a los licenciados que obtengan su título después del pasado 1 de octubre a cursar el nuevo Máster en Formación del Profesorado si quieren ocupar el puesto de orientador en un centro de Educación Secundaria. Algo de lo que se exime a quienes hayan obtenido su título antes de esa fecha, al considerarse, según los alumnos, que sus estudios les capacitan para ocupar esas plazas sin ningún tipo de formación de posgrado.
Según fuentes de los alumnos, esta situación llega hasta el punto de que «toda la parte teórica del máster se nos convalida, pero tenemos que hacer las prácticas, la memoria final y pagar por ello», critican los estudiantes. «Además, la legislación española recoge que deben respetarse todas las atribuciones de las viejas titulaciones», afirman los alumnos, que aseguran que no van a quedarse callados y van convocar movilizaciones a nivel nacional ante lo que consideran algo «injusto».