S. C.
En octubre de 1883 casi 700 vecinos de las parroquias de Trubia, La Fábrica, Pintoria y Udrión acordaron en plebiscito reclamar su unión al municipio de Oviedo y dejar así de pertenecer a Grado. Un año después, el 11 de noviembre de 1884, la Diputación Provincial aprobaba la segregación. Fue hace 125 años, y ayer Trubia celebró el aniversario con un acto en el salón de actos del instituto -la antigua Escuela de Aprendices de la Fábrica de Armas- al que asistieron el alcalde de Grado, Antonio Rey, y el concejal de Cultura de Oviedo, José Suárez Arias-Cachero.
La celebración formó parte de la semana cultural que hasta el domingo organiza la Asociación Cultural y Recreativa de Trubia. Jesús González Vizuete, secretario de la entidad, fue el encargado de repasar el proceso histórico de la anexión de la localidad a Oviedo. Así, señaló que no hubo una causa común que explicase el hecho histórico, pero sí enumeró varias razones de diversa índole: Grado pretendía trasladar la Fábrica de Armas a La Mata, existía una confrontación entre la autoridad militar de Trubia y la civil de Grado y eran continuas las disputas y las reyertas entre los obreros de la fábrica y los vecinos de la capital de Grado. Además, Trubia ya estaba conectada con Oviedo por vía férrea y la capital asturiana ya era una pequeña urbe y Grado, que en 1836 ya había sufrido la pérdida del concejo de Candamo, contaba con menos medios y equipamientos.
La semana cultural continuará hoy con la conferencia «Las setas. Clases y formas de reconocerlas» y mañana, sábado, habrá un «taller de chocolaterapia», otro de velas aromáticas y cine infantil, juvenil y para adultos. El domingo actuará Juanín de Noreña.