Ch. N.
«La colaboración institucional rendirá buenos resultados». Con esos buenos deseos el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Oviedo, Alberto Mortera, envió el pasado viernes un escrito al director de Gispasa, Alfonso de Carlos Muñoz, invitándole a concertar una reunión que desbloquee los asuntos pendientes que están retrasando el proyecto urbanístico del nuevo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) y por los que, durante esta semana, Ayuntamiento y Principado se enzarzaron en un cruce de acusaciones. De momento, los deseos de Mortera parece que se van cumpliendo, pues el mismo viernes Gispasa respondió afirmativamente al ofrecimiento municipal y las dos partes pactarán, en una reunión que se celebrará a lo largo de la próxima semana, la forma de resolver los asuntos más urgentes del HUCA.
En su escrito, Alberto Mortera insiste en que en el proyecto de urbanización existen una serie de cuestiones «relevantes» para que el proyecto «ensamble de modo adecuado en la zona norte de la ciudad», como son la garantía de saneamiento (aspecto desbloqueado esta semana con un gran pacto entre Principado y la Confederación Hidrográfica), el soterramiento de la línea de alta tensión y la definición final del viario. Por todo ello, Mortera recuerda que «no permitiremos que La Corredoria o La Monxina sufran las consecuencias de una inadecuada planificación».
El concejal recuerda que la colaboración del Ayuntamiento ha sido «la mayor» en el proyecto del HUCA, y que su pretensión es «mantenerla». Concluye, así, que «conviene adelantarse a algunos problemas que sin duda se percibirán con mayor claridad en la parte final de las obras».
Adelantando posibles soluciones, Mortera se ofrece a tramitar de modo separado aquellos aspectos más urgentes y también da un aviso al Principado cuando sugiere que «tal vez hubiera sido conveniente contar con el criterio de los miles de capacitados y experimentados profesionales que trabajan en la actual ciudad sanitaria».