Marta PÉREZ
El paisaje de Santa Marina de Piedramuelle cambió a principios de los noventa del siglo pasado con la clausura del vertedero municipal ubicado en la localidad. Ignacio González, vecino de Santa Marina, aún tiene presente la imagen y el olor de aquel vertedero. Ahora quiere poner su granito de arena para contribuir a la conservación del medio ambiente. Ignacio González es uno de los veinticinco particulares del municipio de Oviedo que se ha sumado a la campaña de compostaje doméstico que promueve el Consorcio para la Gestión de Residuos Sólidos de Asturias (Cogersa) en colaboración con los ayuntamientos.
Desde hace sólo una semana en su jardín está instalada una compostadora, un recipiente diseñado de forma que permite la circulación del aire en su interior, donde se depositan los residuos orgánicos (restos del jardín y de la cocina) que van a dar lugar al compost, un abono vegetal. González tuvo conocimiento de que el Ayuntamiento de Oviedo se había sumado a la campaña de compostaje doméstico, un programa piloto de Cogersa y decidió apuntarse. Así, este vecino de Santa Marina recibió una de las 25 compostadoras que el Ayuntamiento repartió a familias de la zona rural con viviendas provistas de un pequeño huerto o jardín de entre 50 y 200 metros cuadrados.
Cogersa calcula que cada familia, con una media de tres miembros, genera al año una tonelada de basura. El cuarenta por ciento de esa basura es materia orgánica. Si esa familia dispone de una compostadora dejará de tirar al año 300 kilos de basura, que no irán a parar al vertedero de Cogersa, con fecha de caducidad. Es el granito de arena del que habla Ignacio González.
En su jardín de Santa Marina de Piedramuelle, Ignacio González ha instalado la compostadora bajo un árbol, para que tenga sol y sombra, siguiendo al pie de la letra las indicaciones de los técnicos de Cogersa, que han explicado a las familias el funcionamiento del aparato. También va sobre tierra, sin pavimento. El proceso de generación del compost, que él ya ha iniciado con restos de comida -no se puede echar carne ni pescado- y recortes del jardín, es lento. El compostaje es un proceso biológico cuya duración puede estimarse en unos seis meses. «Nos hablaron de que una vez que obtienes el primer compost, puedes utilizarlo de acelerador, y que así el tiempo se reduce a la mitad», explica este vecino de Santa Marina de Piedramuelle.
Hace años que Ignacio González sólo utiliza abono natural para mantener los frutales de su jardín. «Te vas concienciando de que lo que va al árbol luego va a ti, cuando te comes el fruto», asegura. Ahora, él mismo producirá el abono. González está encantado con la iniciativa de Cogersa y no descarta disponer, más adelante, de una compostadora más grande. «Se pueden construir hasta con palés», asegura.
En vista de la demanda que ha recibido la iniciativa, el Ayuntamiento está pensando en desarrollar con Cogersa una segunda fase para que los vecinos que se han quedado en lista de espera puedan participar en la experiencia del compostaje.
Los residuos
En el interior de la compostadora se deposita materia orgánica (restos de jardín y de cocina) y comienza un lento proceso de descomposición aerobia, en presencia del oxígeno, que entra por unos agujeros, y describe una trayectoria de arriba a abajo.
Los microorganismos
La descomposición la llevan a cabo unos microorganismos llamados descomponedores.
Duración
El compostaje es un proceso biológico cuya duración puede estimarse en unos seis meses. En este periodo se obtiene el abono vegetal, compost.