CARMEN CARRIL. La orquesta arrastró de entusiasmo al público; a mi lado, por ejemplo, había un señor que seguía sin parar los gestos del director.
MARÍA SANHUESA. En la obertura dirigió sin batuta, ¡tan expresivo! Y después logró un Mozart de carne y sangre, porque realizó lo que se dice en el título de la obra, un «dramma giocoso».
CARMEN TRELLES. Orfila en el papel de Leporello estuvo fantástico.
COVADONGA BERTRAND. También fue excelente la escena en la que Masetto queda colgado de un gancho. Recuerdo novedades como aquella que plantearon Emilio Sagi y Julio Galán en «Don Pasquale» de hacer los cambios de escena de cara al público. Fue un exitazo.
CARMEN CARRIL. No me gustó mucho Skovhus en el papel de Don Giovanni. Y los aplausos estuvieron en consecuencia.
COVADONGA BERTRAND. Me parece que se esperaba más de este cantante, se lo veía como el más apropiado o, al menos, algunos decían eso. A mí no me disgustó.
MARÍA SANHUESA. Sí, la escena era adecuada.
CARMEN TRELLES. También hay que destacar la intervención del Comendador. Tenía problemas de salud y salió airoso en un papel complicado, porque canta desde el más allá, algo muy poco frecuente en las óperas.
COVADONGA BERTRAND. Para el papel de don Octavio, mejor otro tipo de voz, más lírica.
CARMEN CARRIL. Pues a mí me gustó, me causó muy buena impresión.
CARMEN TRELLES. Quizá se lució demasiado; Doña Ana y Doña Elvira, bien, si hubiesen estado escasas de recursos, Don Octavio las habría hundido en los dúos.
MARÍA SANHUESA. Don Octavio estuvo bien no sólo de voz, sino también como intérprete. No fue el habitual personaje patético, de dudosa virilidad. Da la cara por doña Ana. Por cierto, al fin hemos visto un Don Giovanni con la edad adecuada. Está escrito para un bajo de 21 años. No tiene sentido sacar a un señor de 50 años como gran seductor, porque no da el papel. Don Octavio, bien, aunque el forte, demasiado exagerado.
COVADONGA BERTRAND. Zerlina se muestra como una mujer atrevida.
MARÍA SANHUESA. El problema de Skovhus en el papel de don Giovanni es cómo pronuncia el italiano.
COVADONGA BERTRAND. No es fácil desde el punto de vista fonético.
CARMEN TRELLES. Al final, los seis en escena para la moraleja lo hicieron fantásticamente bien.
MARÍA SANHUESA. Bien Elvira, que aquí ya la habíamos visto en Wagner.
COVADONGA BERTRAND. Es la primera vez que hace un papel en una ópera de Mozart. El libreto es avanzado, son las vísperas de la Revolución Francesa. El criado se lamenta por no ser caballero: había un malestar social.
CARMEN TRELLES. Ya, pero también mucho antes se produce eso mismo entre Don Quijote y Sancho.
CARMEN CARRIL. El público que sí entiende se mostró encantado con la función.
CARMEN TRELLES. Hubo cierta impaciencia al principio cuando se anunciaron los problemas del bajo.
MARÍA SANHUESA. Es que se acatarran, como cualquiera.