M. PÉREZ
Los cinco años de pleito entre Francisco Farpón y la Administración del Principado para construir un chalé en una finca a 98 metros de la iglesia prerrománica de Santa María del Naranco están a punto de finalizar. El titular del Juzgado de lo contencioso-administrativo número 3 de Oviedo, Miguel Ángel Carbajo, resolvió el pasado jueves que el Principado debe conceder a este ciudadano autorización para construir su casa en el núcleo de Casares. «Estoy muy contento con la decisión judicial, y si hemos llegado hasta aquí, por supuesto que voy a hacer mi casa», explicó ayer Farpón en rueda de prensa.
El juez ha dictado un auto de ejecución de una sentencia anterior, de abril de 2008, favorable al propietario de la finca para que pueda construir la vivienda. Con este auto -que el Principado puede recurrir, aunque parece improbable porque no recurrió la sentencia inicial- termina el periplo judicial de Farpón, que compró en 2004 la finca para construir una vivienda unifamiliar en una parcela de 501 metros cuadrados edificable según el PGOU.
La protección del entorno obligó al propietario de la finca a contratar tres proyectos para ajustarse a las dieciséis condicionantes que le exigía la Consejería de Cultura del Principado. Será el tercer proyecto el que se construya, según explicó ayer el abogado de Francisco Farpón, Gerardo de la Iglesia.
La última diligencia judicial, que tuvo lugar el pasado 11 de mayo, fue una prueba pericial realizada por un arquitecto para determinar si el proyecto presentado por Farpón se adecuaba a las exigencias de Cultura. El resultado fue positivo para el propietario de la finca.
Gerardo de la Iglesia calificó ayer de «fundada y valiente» la resolución judicial, para él «un ejemplo del triunfo del Estado de derecho y de su prevalencia para la Administración pública». También resaltó que el auto del juez da un tirón de orejas a la Administración regional al explicar que «parece que olvida, al imponer condiciones tan vagas e imprecisas, que las autorizaciones administrativas como la que debe conceder tienen una naturaleza reglada».
La casa que Francisco Farpón espera comenzar a construir en cuanto el Ayuntamiento le conceda la licencia de obra tendrá 380 metros cuadrados, dos alturas y garaje. En el proyecto se cumplen todas las prescripciones edificatorias del Principado, como la utilización de teja roja en la cubierta o la sustitución de pintura de color por barniz para las ventanas.