L. S. NAVEROS
La obra de la losa de Santullano parece haber vuelto a la casilla de salida. El pasado martes, en la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados, el PSOE se alineó con IU en contra de una proposición no de ley impulsada por el PP que reclamaba que el Gobierno central asumiera la financiación del proyecto, junto al Principado y el Ayuntamiento ovetense. El texto que salió adelante, consensuado entre PSOE e IU, propone literalmente «propiciar una solución consensuada entre todas las instituciones involucradas para dar solución al conflicto planteado en el entorno de la iglesia de San Julián de los Prados, teniendo en cuenta las especificaciones contenidas en el plan del Prerrománico».
En la práctica, el acuerdo vuelve a poner sobre el tapete el debate sobre si losa sí o losa no, que aparentemente había quedado superado por el PSOE en abril de 2007, cuando el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, firmó un convenio con el Ayuntamiento de Oviedo para integrar esta obra en el proyecto de accesos a la capital, junto a los túneles de General Elorza. En aplicación de este convenio, el Principado adjudicó a la empresa Apia XXI la elaboración del proyecto, unos trabajos que ya están en marcha, con la ejecución de sondeos en el entorno del monumento prerrománico.
La losa de Santullano, inicialmente impulsada por Francisco Álvarez-Cascos cuando era ministro de Fomento, contó desde un principio con el rechazo de IU, que sigue manteniendo la postura de que la obra más que beneficiar al monumento prerrománico, al eliminar el trafico de la autopista de su entorno directo, puede perjudicar a la iglesia, por tratarse de un proyecto que puede hacer peligrar la estabilidad del monumento. Además, la coalición siempre sostuvo que se trataba de una idea que miraba más hacia los terrenos de la fábrica de la Vega, al otro lado de la autopista, que a la iglesia prerrománica. Ayer, el coordinador de IU de Oviedo, Alejandro Suárez, hizo público un comunicado en el que reclamó que se impulse realmente el plan del Prerrománico dotándolo de financiación y se abandone la idea de la losa para buscar «soluciones que no dañen la iglesia de San Julián de los Prados y respeten el entorno del templo». Alejandro Suárez considera que «no es posible realizar una inversión de 48 millones de euros en una infraestructura que pone en riesgo al propio monumento y a las viviendas colindantes cuando existen soluciones más baratas y respetuosas».
Ayer, el Principado no se pronunció sobre la polémica, que quedará aplazada para el próximo lunes, cuando está prevista la celebración de una reunión con todas las instituciones implicadas en la protección del Prerrománico (los ministerios de Cultura y Fomento, la Iglesia, la Consejería de Cultura y representantes de los ayuntamientos que tienen monumentos) para acordar las actuaciones que deben ponerse en marcha.