Oviedo, M. J. IGLESIAS
¿Esto cómo funciona?, ¿de dónde viene esta leche?... Esas preguntas y muchas más parecidas recorrieron ayer las dependencias del mercado ovetense del Fontán. La gran atracción de la mañana fue la nueva máquina expendedora de leche fresca instalada por la ganadería Los Caserinos, de Villaviciosa. La máquina es la segunda que se implanta en Asturias y la primera en la ciudad.
A pesar de la extrañeza de mucha gente, la mañana fue rentable y se saldó con unas ventas de 200 litros de leche, previa prueba del producto en vasitos que los clientes recibían como regalo. Ni el director general de Agroalimentación, Luis Miguel González, quiso perderse la puesta de largo de la máquina. A su lado, también se ha instalado un puesto de quesos y productos de la Comarca de la Sidra.
La predecesora de la «vaca electrónica» ovetense lleva desde el verano en Villaviciosa, despachando casi 200 litros de leche al día. Los promotores de la idea, los hermanos Alberto, Ángel, Rubén y Fernando Amandi, dueños de Los Caserinos, piensan triplicar las ventas en Oviedo, al menos llegar a 500 litros, aunque una cifra algo menor tampoco estaría mal, según Alberto Amandi. El ganadero señaló ayer que la apertura del mercado ovetense a la leche fresca, una moda que llegó de Italia y se implantó primero en Huesca y Cataluña, supone un paso de gigante para una idea que, en el fondo, tiene como objetivo luchar contra los bajos precios de la leche. Además anunció que en la capital habrá más máquinas. La próxima tiene altas probabilidades de situarse en la Estación de Autobuses.
El litro se vende a un euro y la gente puede acudir con su envase. Otra alternativa es adquirir la botella en la propia máquina, a 50 céntimos. Son de cristal y reutilizables.
Los Caserinos, pioneros en la elaboración de lácteos Koscher, también llevan la iniciativa en la implantación de un sistema de ventas que poco a poco avanza por toda la Cornisa.
Cuando Alberto Amandi oyó hablar de las máquinas se puso en contacto con Aitor Azkárate, el ganadero navarro que implantó la primera de leche en España. «Cuando oí hablar del proyecto tuve claro que teníamos que hacer algo parecido», explica Amandi. La máquina como su «hermana» de Villaviciosa ha sido adquirida en Brescia (Italia) y cada día se abastecerá con la leche que llegará directamente de la ganadería villaviciosina.
En la explotación también ha habido que realizar algún cambio técnico para pasteurizar la leche a los cuatro grados a los que obliga la normativa.