AMADO ALONSO
Nuevo propietario de La Gruta junto con su familia
Ángel FIDALGO
El bautizo del cocinero y empresario hostelero Amado Alonso lo celebraron sus padres en La Gruta; igual hicieron en la primera comunión. Este establecimiento lo eligió también su hermana para el banquete de bodas. Y como la vida da muchas vueltas, al cabo de los años Amado Alonso, alma máter de La Venta del Jamón, junto a sus padres y hermana compró la semana pasada este complejo hostelero y hotelero de referencia, coincidiendo con su cincuenta aniversario.
-¿Cómo se animó a comprar La Gruta y además en medio de la crisis económica?
-Era una ilusión que tuve siempre pero no veía el momento de alcanzarla. La oportunidad surgió en este momento, que es cierto que es complicado, pero tengo que agradecer a los propietarios anteriores que me apoyaran en la compra de este complejo hostelero que para mí es el que tiene más posibilidades de futuro de todo Oviedo.
-Pasión y riesgo. Buenos ingredientes.
-Es arriesgado porque los volúmenes que mueve este negocio son mucho más altos de los que yo estoy acostumbrado a manejar, pero siempre aporto sentido común a todo lo que hago. Aquí no hay ningún secreto, pero sí es cierto que La Gruta tiene componentes diferentes. En mi caso los que otros veían como negativos, como el capital humano, yo los veo como positivos.
-Algo que en estos tiempos no es muy frecuente...
-Pero es lo que me dice la voz de la experiencia. En el Bosque Sagrado, en Madrid; en La Hoguera, en Cerdeño; en la empresa de mi padre, Transportes Madín, que entre toda la familia hicimos crecer; lo que más nos costó fue hacer los equipos humanos para que funcionaran. En el caso de La Gruta ya estaban hechos y además por grandes profesionales que llevan toda la vida aquí. Es algo parecido a un equipo de fútbol... Luego llegó el Alcorcón y ganó al Real Madrid.
-¿Más recetas para cocinar el éxito?
-Tenemos una excelente ubicación y una variedad de oferta tanto hostelera como hotelera de primer orden, lo que no es fácil encontrar en los establecimientos de este tipo. En un complejo como este suele fallar la gastronomía, pero aquí ocurre todo lo contrario, aunque es cierto que en los últimos años el nivel había bajado. Para subirlo llegamos nosotros.
-Pero de un día para otro...
-Por eso lo que sí tengo que pedir a los clientes es que nos den un poco de tiempo y la oportunidad de poder empezar a hacer las cosas bien. Esto no se puede hacer en quince días, pero lo haremos porque el reto profesional es muy importante, igual que lo son las cincuenta familias que viven de La Gruta.
-¿Qué cambiará y qué conservará?
-Conservaré lo bueno y cambiaré lo malo, con lo fácil y difícil que pueda parecer esto. Conservaré la tradición, el buen hacer, el mimo al cliente, la exquisitez gastronómica que va desde la elección del mejor producto a su impecable preparación, y cambiaré el desánimo, la dejadez, el cuidado esmerado del establecimiento en su conjunto, desde la vajilla del restaurante a los colchones del hotel, algo que habrá que hacer de forma periódica igual que otras muchas cosas. En definitiva, recuperaremos la imagen que La Gruta tenía hace treinta años para que vuelva a ser el complejo de referencia de Oviedo.
-No hablamos todavía de transmitir la imagen de calidad que tiene La Venta del Jamón en Asturias y fuera de Asturias.
-La calidad de La Venta del Jamón estará presente siempre en todo lo que hagamos en La Gruta, incluido en los banquetes, porque estoy convencido de que será una de las claves del éxito. Pero también estamos proyectando en la sidrería una barra atractiva en la que se pueda disfrutar de tapas y de platos actualizados, y también mejorar los menús.
-La etiqueta de Amado Alonso y La Venta del Jamón, que no es poco; la trayectoria reputada de La Gruta, que además tiene aparcamiento. Las cartas que tiene en la mano no pueden ser mejores, pero hay que jugarlas...
-Los precedentes no son malos. Todo lo contrario. Llego para jugar la partida de mi vida profesional, pero para eso tengo el respaldo de mi familia, de mi pareja, de cada uno de los negocios y de sus equipos humanos.
-Se me olvidaba el caché regional y nacional que da al complejo el Círculo de Amigos de la Faba con sus premios.
-Que es muy importante y por eso quiero potenciarlo, porque no nos podemos acordar del Círculo de Amigos de la Faba sólo una vez al año.
-¿Le pesarán los cincuenta años de historia del establecimiento?
-Llego con los 112 años de historia de La Venta del Jamón a cuestas, con lo cual los cincuenta años de La Gruta no los puedo valorar internamente, aunque sí por su trayectoria.
-Cuando llegó dijo que venía a jubilarse. Una buena carta de presentación para clientes y trabajadores.
-Tengo 40 años y llevo desde los 14 trabajando. Tengo claro que no estaré metiéndome en líos permanentemente. A La Venta del Jamón no le quitaré atención, igual que a La Hoguera o al Bosque Mágico, pero lo mismo haré con los transportes, donde soy un cocinero con alma de camionero, que es lo que me siento desde crío.
«Conservaré la tradición y el buen hacer y cambiaré el desánimo y la dejadez»
«La calidad de La Venta del Jamón estará presente en todo lo que hagamos, incluidos los banquetes»