Ch. NEIRA
La línea de trabajo de la Sindicatura de Cuentas no gusta al alcalde de Oviedo. Gabino de Lorenzo interpreta las últimas informaciones publicadas sobre el órgano fiscalizador autonómico, en las que se destacaba la pretensión de la Sindicatura de Cuentas de obtener mecanismos para castigar a las entidades que no rindan cuentas claras, como un ataque velado contra Oviedo y otros municipios gobernados por el PP. Así lo denunció ayer De Lorenzo, quien alerta de la «dejación de funciones» del síndico mayor, Avelino Viejo, por no investigar hasta el final «los chiringuitos socialistas», y amenaza con «acudir a los tribunales» si la Sindicatura «trata de atacar a Oviedo».
Gabino de Lorenzo resume la línea de trabajo de la Sindicatura de Cuentas como «una amenaza a los ayuntamientos con concentrar su trabajo en ellos». Puesto que el órgano fiscalizador destacó que Gijón fue el único que entregó sus cuentas dentro del plazo, y aunque destacó que todos los grandes habían enviado sus cuentas, De Lorenzo entiende que Viejo «salva a de Gijón y omite deliberadamente al de Oviedo que, por cierto, ha cumplido con diligencia sus obligaciones con relación a la Sindicatura de Cuentas».
La situación, para el Alcalde, está clara: «Algo huele a podrido en el organismo que preside Avelino Viejo». Ese olor, explica, tiene que ver con las auditorías de organismos como el IDEPA, Sedes o Recrea. En ellas, denuncia De Lorenzo, «había serios indicios de actuaciones que deberían haber obligado a la Sindicatura de Cuentas a poner sus informes en manos de la justicia para que depurase responsabilidades, pero la realidad es que esas auditorías, después de varios años, no se han acabado y que Avelino Viejo no ha cumplido con su obligación de síndico mayor con los indicios delictivos que relataban los documentos provisionales de la propia Sindicatura de Cuentas. A eso se le llama complicidad e incumplimiento supuestamente prevaricador al frente de sus deberes en la Sindicatura de Cuentas».
El alcalde de Oviedo se pregunta qué sucedió, y él mismo contesta: «El Gobierno de Areces y la FSA pusieron firme a Avelino Viejo y él "pegó un taconazo" y olvidó en un cajón los graves indicios delictivos que aparecieron en las auditorias del Gobierno regional y de sus chiringuitos». De Lorenzo aprovecha para recordar a Avelino Viejo que «él también está sometido a la ley y a los tribunales, y que alguien le exigirá responsabilidades por incumplimiento de sus obligaciones».
Toda esta supuesta trama que denuncia el regidor ovetense se traduce ahora «en que el problema somos los ayuntamientos». De Lorenzo interpreta que «no se refiere a los ayuntamientos socialistas asturianos». «Me huelo», sigue, «a que se refiere a los ayuntamientos del Partido Popular y, en particular, al de Oviedo».
Gabino de Lorenzo enumera todos los órganos que fiscalizan la gestión del Ayuntamiento de Oviedo e insiste en que «los chiringuitos multimillonarios en gasto del Gobierno Regional no tienen ningún elemento de control».
Por todo ello, el alcalde de Oviedo concluye: «La Sindicatura de Cuentas no cumple con sus obligaciones y es cómplice de la ilegalidad de los chiringuitos del Gobierno regional. Que a las órdenes del Partido Socialista Avelino Viejo va a tratar de utilizar la Sindicatura de Cuentas contra el Ayuntamiento de Oviedo. Que vamos a hacer frente a esa estrategia acudiendo a los tribunales en el momento preciso para evidenciar la ilegalidad de esta actuación, que ha convertido a la Sindicatura de Cuentas en otro chiringuito socialista y en un instrumento político contra el Ayuntamiento de Oviedo».
El alcalde de Granda, el popular José Torres Hurtado, pasó el fin de semana en Oviedo, donde analizó las peatonalizaciones y los servicios de limpieza de la ciudad, acompañado por el alcalde ovetense, Gabino de Lorenzo. Torres Hurtado realizó la visita a Oviedo acompañado por su concejal de Personal y Servicios Generales, Juan Antonio Fuentes. En la fotografía, el concejal granadino Juan Antonio Fuentes, Gabino de Lorenzo; el alcalde de Granada, Torres Hurtado, y el presidente de los populares asturianos, Ovidio Sánchez, delante del Ayuntamiento.