Ch. N.
Cuando el Consejo de Patrimonio informó positivamente del proyecto para instalar un pub musical frente a la fuente de Foncalada, el Ayuntamiento ya había elaborado dos informes técnicos positivos sobre el local, relativos a las condiciones para insonorizar y a las de seguridad.
Patrimonio, antes de informar, preguntó a los responsables del negocio e incluyó, en su resolución, convirtiéndolo en una exigencia, un protocolo de gestión que los dueños habían diseñado y que fue el motivo de la polémica, pues en esas exigencias se encuentra que el portero del pub, de la salida de emergencia, cuide de que nadie cause daños a la fuente, y que los servicios de limpieza del local limpien también el entorno del monumento civil.
Eso provocó duras críticas por parte del Ayuntamiento, pero el equipo municipal, con fecha del pasado 15 de enero, todavía emitió un tercer informe, también positivo, esta vez relativo a la intervención en la fachada del local. En este informe, que cita también algunas de las condiciones fijadas por el Consejo de Patrimonio, se concluye, al igual que en los anteriores, que el proyecto es «admisible» y «no presenta inconvenientes».
Mientras las obras en el local siguen paralizadas a la espera de que Patrimonio responda a las alegaciones planteadas por el Ayuntamiento y éste resuelva, así, si da licencia de obra y actividad, los vecinos afectados insisten en que su lucha es la de que no se convierta el entorno protegido de la fuente de la Foncalada en una zona de copas. Confían en que el daño que ello puede causar a un monumento civil como éste será motivo suficiente para que el Ayuntamiento cumpla su promesa y ponga en marcha algún tipo de modificación de la normativa que limite los usos hosteleros en toda el área.