L. S. NAVEROS
El Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, ha pedido al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias y al Ayuntamiento de Oviedo que «alcancen un acuerdo para garantizar la seguridad de los vecinos» que utilizan habitualmente la pasarela peatonal entre Soto y Trubia. Enrique Múgica reconoce que el paso, situado en un lateral de un puente ferroviario ya sin uso y sin mantenimiento desde hace 11 años, está muy deteriorado. El Defensor del Pueblo, sin embargo, no delimita en su resolución qué organismo debe hacerse cargo de la reparación, tras estudiar las alegaciones presentadas por ADIF y por el Ayuntamiento.
El caso llegó a manos de la oficina del Defensor del Pueblo a raíz de la denuncia de una vecina de la localidad. ADIF argumentó que el protocolo de colaboración firmado en 1998 con el Ayuntamiento de Oviedo sobre la pasarela nunca fue aprobado por el consejo de administración de Renfe, por lo que pone en duda su vigencia. Además, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias insistió en que está dispuesto a ceder la pasarela al Ayuntamiento, y que ésta carece de mantenimiento, porque desde 1997 ya no tiene ningún uso ferroviario.
Por su parte, el Ayuntamiento de Oviedo mantiene que es ADIF quien debe reparar el paso, como propietario del mismo. De hecho, el concejal de Urbanismo, Alberto Mortera, asegura que el Ayuntamiento va a exigir a ADIF la reparación de la pasarela, «como se haría con cualquier otro propietario», dentro de la obligación de mantener la seguridad y el ornato público de las edificaciones. «En el caso de que ADIF no ejecute la reparación la haremos nosotros en los próximos meses de forma subsidiaria, es decir, le pasaremos posteriormente la factura», asegura el concejal ovetense.
«El puente es una obra de ingeniería de gran valor, pero no exigiremos su reparación integral, sino sólo la del paso peatonal que tiene adosado a uno de sus lados, por motivos de estricta seguridad», aseguró Alberto Mortera.
Según el escrito de Enrique Múgica, el puente tiene «barandillas rotas y oxidadas, maleza por doquier, rampas y escaleras con una elevada pendiente que lo hacen inaccesible para personas mayores o con movilidad reducida, agujeros en las chapas, etcétera».
Por otro lado, la Comisión de Urbanismo aprobó con los votos favorables del PP y de Asamblea de Ciudadanos por la Izquierda, y la abstención del PSOE, solicitar a la Confederación Hidrográfica del Cantábrico que limpie las riberas de los ríos Trubia y Nalón a su paso por la localidad trubieca. El Ayuntamiento se hace así eco de la petición de los vecinos de Trubia, que hace ya dos años que presentaron decenas de firmas para pedir la limpieza de las riberas del río.
«Pensamos que podría ser un primer paso para establecer una colaboración entre la Confederación Hidrográfica y el Ayuntamiento, que lleve, por ejemplo, a la supresión de la presa de El Machón, un elemento que ocasiona molestias a los vecinos del entorno por el riesgo de inundaciones y que aunque es hidráulico es de propiedad municipal. Estamos dispuestos a colaborar, también económicamente, en la eliminación de esta presa, en el marco de una actuación integral en la ribera», señaló el concejal Alberto Mortera.