L. S. N.
Una docena de organizaciones ha convocado una nueva protesta contra la ordenanza de convivencia ciudadana, una normativa municipal en tramitación que consideran «represora». La concentración está prevista para el próximo día 20, frente al Ayuntamiento.
Ayer, representantes de estas organizaciones acudieron al registro del Ayuntamiento para presentar alegaciones a los cambios introducidos por el equipo de gobierno en el texto. En realidad, el documento no se encuentra en período de información pública, ya que este plazo finalizó, y ahora sólo los grupos de la oposición pueden presentar enmiendas a los cambios efectuados en la normativa. El grupo municipal de Asamblea de Ciudadanos por la Izquierda presentó un escrito en el que considera que los cambios no afectan «al espíritu» de la norma, que sigue siendo «represivo». El portavoz de ASCIZ, Roberto Sánchez Ramos, argumenta que la normativa vulnera el derecho a la libertad de expresión y critica que se haya incluido un artículo que prohíbe la alimentación de animales en la calle, como gatos o palomas. «¿Se va a poner una multa de 1.500 euros a una persona que eche maíz a los patos del campo?», se preguntó el concejal, que pidió la retirada de la normativa, «que es punitiva, no educativa». «A esta ordenanza se le ve el pelo de la dehesa salmantina, por ejemplo, en que se llegó a llamar cuadrilla a los grupos de ciudadanos, aunque esa palabra se ha retirado», añadió el concejal.
Sánchez Ramos considera, además, que el plan para instalar videocámaras en las zonas peatonales del Antiguo y del centro «se relaciona con esta norma, aunque en un informe la Policía Local diga lo contrario. La ordenanza admite las filmaciones como prueba de las denuncias de los agentes. Para eso son las cámaras».